jueves, 8 de octubre de 2009

ETERNIDAD: 4º Capitulo; Leyendas



Leyendas

- ¿ Que le pasó a Bella antes de su transformación?- le dije sentada en la cama mientras él salía por la puerta, no tenia sueño, quería saber más, sabía que Jasper lo esperaba pero en ese momento me sentía egoísta y quería estar con él. Se giró lentamente cerrando la puerta y me miró a los ojos con una expresión provocadora y pensativa.

- Ese tal James de que te hablo Alice se encaprichó de Bella por el simple hecho de ser novia de un vampiro, le daba juego, le excitaba perseguirla sabiendo que su novio era de su nivel y podía tener una lucha justa pero lo que él no sabía es que no iba a estar solo.- se sentó enfrente mía a los pies de la cama y comenzó a juguetear con unas bolitas de adorno que sobresalían de uno de los cojines que había dejado previamente allí.- la persiguió hasta engañarnos a todos, la llevó a su territorio y estuvo a punto de matarla a no ser de la rapidez de Edward. Después de matarle Victoria, su novia quiso matar a Bella creando una tropa de neófitos que también pudimos con ellos gracias a la manada.
- Los licántropos, - me reí- que fuerte, pensaba que la existencia de los vampiros era normal pero la de los licántropos también… no habrán demonios, hadas y esas clases de cosas paranormales que hay en los cuentos…
- Todo es posible. – reímos los dos a la vez.
- Y ha Rosalie ¿que le pasó antes de su transformación?
- Buff! No le digas que te lo he contado o me liquidara y luego irá a por ti. – me estremecí al imaginarme esa cara tan hermosa y dura.- es broma no te hará nada.- me cedió su mejor sonrisa y me ruborice bajando la mirada.- se iba a casar con un chico guapo y muy rico en aquella época pero unos días antes de su boda él y sus amigos la violaron borrachos en un callejón, allí la dejaron medio muerta desangrándose hasta que la encontró Carlisle a tiempo y la salvó. Era la única que no aceptaba su transformación porque desde muy pequeña soñaba con formar una familia, casarse con un chico de clase alta y tener hijos, pero se tuvo que resignar.
- Ya entiendo, por eso no le gusta mucho el trato con los humanos, siente celos.
- Podría decirse de esa forma pero cuando la tratas es encantadora te lo aseguro…- se quedo mirándome unos segundos, esos ojos penetrantes tan hermosos hacían que mi cuerpo temblara.- Ashley deberías acostarte y descansar, yo voy fuera que Jasper se está preocupando por mi tardanza, mañana continuaremos con las preguntas.

Se levantó de la cama y tomó rumbo a la puerta allí se paró, se giró y con su mejor sonrisa me dijo “hasta mañana pequeña”. Cuando cerró la puerta me dejé caer de espalda medio desmayada, su cara, sus gestos, su voz, la forma que tenia de expresarse me dejaban como flotando en una nube de algodón en medio de un largo y ancho mar a la brisa del crepúsculo. Aunque en el fondo de mi corazón, muy en el fondo sabía perfectamente que no era su tipo, que nunca se fijaría en mi y que nunca podría estar a mi lado, él era un vampiro yo humana, las historias de amor como la de Bella y Edward solo pasan una vez en la vida y ya había ocurrido.

¡Me quedé dormida!

Un aroma a café con toque de canela y a tostadas recién hechas me despertaron haciendo rugir mi estomago, me levanté y después de ducharme y vestirme bajé a la cocina, allí me encontré a Alice haciendo el desayuno.

- Buenos días Ashley, me he tomado la libertad de hacerte el desayuno espero que te guste.
- Huele de maravilla, gracias Alice pero no tendrías que haberte molestado. ¿Emmett y Jasper?- ella sonrió dulcemente.
- Están de caza, Carlisle me mandó para que no te sintieras sola, ha llamado al instituto y les ha dicho que estas enferma, tienes el día libre, Carlisle no quería que fueras a trabajar sola mientras los demás están de caza.
- Me siento fatal Alice, no os tendrías que tomar tantas molestias, tenéis vuestra propia vida y estáis desperdiciándola para cuidar de mí, me siento como un bebe en una guardería.
- No seas boba, no eres ningún bebe y no quiero que pienses que desperdiciamos nuestra vida por que no es así, tenemos mucho tiempo por delante y además hacía mucho tiempo que no teníamos acción, y eso en una larga vida siempre es gratificante.

Estaba loca al pensar que una tropa de vampiros asesinos era una simple diversión en sus vida, me callé y no dije nada mas no quería entrar en detalles, solo quería comerme ese desayuno tan apetecible que me había preparado antes de que mi estomago me comiera a mí. Era mi día libre, tenía toda la mañana para saborear muy bien el desayuno.
- ¿Estas lista? – me dijo Alice animándome a levantarme del sofá después de ver una película de miedo las dos juntas.
- ¿Lista para que?- le dije incrédula.
- Para volver a la gran mansión de los vampiros. – Dijo esto partiéndose de risa.- Carlisle quiere hablar contigo, creo que ha encontrado lago.
- Y me lo dices ahora.
- Tenía que hacer tiempo a que Jasper regresara de caza para estar con Adam.
- Ah! Ya entiendo.

Nos levantamos del sofá y medio empujándome me guió al coche, no sé si era la forma de ser de Alice o es que se olvidaba de que estaba tratando con una humana. Me metí en el coche sin rechistar y en menos de diez minutos llegamos a la casa, cuya casa en un coche normal y con un conductor normal estabas en media hora.

En la puerta nos esperaba Emmett y Jasper que este recibió a su esposa con un dulce abrazo seguido de un romántico beso. Y él, mi salvador que iba guapísimo con ese pantalón de sport y ese polo que le remarcaba todos los músculos de su cuerpo me abrió la puerta del copiloto y con una mano me ayudo a salir del coche.

- Bienvenida de nuevo a nuestra casa Ashley.- me saludo cortésmente Emmett.
- Gracias.

Al entrar a la gran mansión Jasper y Alice tomaron la dirección del salón donde estaba la familia hablando de un tema que a la pequeña Reneesme le encantaba “ usar sus poderes” y Emmett me llevó hasta las escaleras donde subimos al piso de arriba sin saludar antes a los demás.

Me condujo hasta una gran puerta doble de madera tallada a mano con símbolos que no supe interpretarlos, nos abrió Carlisle que nos esperaba con mucha impaciencia.

- Buenos días Ashley.- me saludo con dulzura y me dio la mano.
- Hola, me ha dicho Alice que tenias que hablar con migo. ¿Ocurre algo?
- Siéntate querida…- me cedió el asiento cortésmente y se sentó en la silla de su mesa de escritorio, Emmett se quedo de pie detrás mía.- he investigado la procedencia de la marca y…- se quedo pensativo unos segundos.- he encontrado este libro donde explica todo con cada mínimo detalle (acariciaba el libro con sumo cuidado mientras me hablaba) me ha costado encontrarlo, procede de Rumania…- me entregó el libro, mientras lo hacía pude ver en su cara una expresión que no sabría definir si era terror, pánico o duda. Lo cogí con las dos manos, pesaba, y trague saliva al ver en la portada dibujada en grande mi marca de nacimiento remarcada con una fina hilera de oro. Un escalofrío me recorrió por la columna hasta llegar al centro de mi corazón donde me dio una punzada. Emmett me tocó el hombro y me miró con cara tranquilizadora pero sabía perfectamente por la expresión de Carlisle que no debía estar tranquila. – está escrito en latín antiguo, le he echado una ojeada por encima y… bueno si me das un par de horas te podré explicar todo con detalle.- no cambio en ningún momento su expresión hasta podría asegurar que la endureció aun mas.- Emmett llévala a dar un paseo y más tarde hablamos.
- De acuerdo… vamos Ashley.

Emmett me levanto de la silla con cuidado y nos dirigimos al salón donde estaba Alice con Jasper jugando al ajedrez y Nessi, así era como le llamaba su pareja, con Jacob jugando a esos juegos raros de palabras que tanto le gustaba a Reneesme. Los demás estaban de caza.

- Hola Ashley.- me saludo Reneesme partida de risa por una palabra rara que le dijo Jacob.
- Buenos días a todos.
- Jake mate.- comento Jasper orgulloso de haber ganado a su mujer.
- Te he dejado ganar.- su esposo le contesto con un dulce beso en el aire.-
- ¿Te hace una pelea Emmett?- le animó Jasper.
- ¿La revancha? Sabes que te voy a ganar perfectamente. Ahora mismo vuelvo estás en tu casa puedes ir o hacer lo que quieras.
- Me gustaría veros.
- No es muy buena idea.
- ¿Que pasa Emmett? ¿Tienes miedo de que te vea perder?

Emmett sonrío y veloz mente saco a Jasper al jardín, Alice me cogió de la mano y salimos detrás de ellos, nos sentamos en el porche mientras Emmett y Jasper hacían movimientos de defensa tan rápidos que no puede distinguir a ninguno de los dos.

- Cuando seas uno de nosotros, los veras con nitidez.- me dijo Alice al ver la cara de boba que se me había quedado al no poder visualizarlos bien.
- ¿Una de vosotros?
- Si no cambia el futuro…- paró la frase al escuchar el rugido que le dedico su hermano desde la otra punta del jardín yo apenas lo escuche. No quise continuar con el tema ya que a Emmett se le veía que no le gustaba esa conversación.
- Alice me gustaría ver a Jacob en forma de lobo ¿podría….?
- Encantado.

Escuché decir a Jacob desde el salón donde en una carrera corta llegó hasta donde estábamos nosotras y con un pequeño brinco nos sobresalto por encima cambiando de fase en el aire, me quede atónita al ver como su cuerpo cambiaba de estado rasgando las ropas que llevaba en mil pedazos cayendo encima de Alice y mía. Reneesme se puso detrás mía feliz al ver a su gran amado en la forma que más le gustaba y Emmett envarado se coloco entre Jacob y yo protegiéndome de algo no peligroso.

- Relájate tío. – le intentó calmar Nessi.
- No vuelvas a cambiar de fase de esa forma Jacob.- vi como de la comisura de los labios del gran lobo salía una risotada burlona.
- No pasa nada Emmett.- le dije a mi salvador levantándome del escalón y tocándole el hombro para que dejara la postura de defensor.- me ha encantado, es genial, eres…- me dirigí a Jacob con la mano en alto para tocarle el pecho que era a lo que más podía llegar.- eres enorme, guau.
- Lo que más le gusta es que le toquen detrás de las orejas.- clarifico Reneesme mientras se subía a su lomo de un salto y le acariciaba las orejas.
- Como a los perros.- se burlo Jasper con una gran sonrisa.

Me reí, no podía evitarlo pero seguí alucinando de el gran lobo que había apenas dos centímetro de mi.

- ¿Te gusta mi gran cachorrito Ashley?
- Bua! es alucinante. – le respondí a Reneesme con la boca abierta embobada acariciando su pelaje.
- Ashley, Emmett ¿podéis subir a mi despacho?

Nos interrumpió Carlisle que desde la puerta del jardín nos llamó a mi salvador y a mí, me cambió la cara al ver al doctor con cara desencajada.

Nos dirigimos de nuevo a la planta superior de la casa y estaba vez Emmett se sentó a mi lado apoyando un brazo en la mesa.

- ¿Que ocurre Carlisle?- pregunto Emmett con gesto preocupado.
- He conseguido traducir algo de la procedencia de la marca y… no es…
- Ves al grano doctor. – le llame así porque sabía perfectamente que los médicos nunca se andaban por las ramas iban a lo directo y quería que esta vez se comportara como doctor y no como un familiar.
- Eres descendiente de Gregoriska un demonio succionador de sangre, como lo llamaban en su época, era el vampiro más temido en su tiempo, seis siglos estuvo viviendo masacrando a gente inocente y a otros no tan inocentes. Como sabes hay vampiros que tienen un don, ninguno igual, este poseía varios dones al mismo tiempo por eso era tan poderoso. Lo convocaron un grupo de antiguos brujos, novatos en aquella época, tuvieron un error en el conjuro y despertaron a la bestias y no pudieron hacer nada cuando se dieron cuenta lo que habían creado por que cuando Gregoriska tuvo conocimiento de que lo querían matar los liquidó a todos.
- ¿Que dones poseía? – pregunto Emmett serio.
- Poseía una fuerza descomunal, tenía el don de Benjamín (un amigo egipcio de antaño me clarifico Emmett más tarde) influía en los elementos de la naturaleza, tierra, viento, agua y fuego, este último lo utilizaba mucho para eliminar pequeñas poblaciones, el don de Zafrina (una amiga de las amazonas) paralizaba a sus víctimas con ese don, hacia que la gente viera lo que él quería proyectarles en sus mentes. El don de Jasper, también el de Jane (miembro de la guardia de los Vulturis, “te lo explicare cuando llegue el momento” me dijo Emmett cuando le pregunte quienes eran) este lo utilizaba para los soldados que querían atraparlo les hacia arder por dentro solo psíquicamente, les hacia sufrir el dolor más intenso que puedes imaginar…. Edward probo su don…- se quedo visualizando un recuerdo pasado yo seguía callada no tenía nada que decir ya que me había quedado en blanco.- también proyectaba un escudo alrededor de él, este le ayudaba en cuando alguien lograba cogerlo y alguno más que en el libro no específica.
- ¿Quién lo mató?
- Cayo fue quien logro liquidarlo, no especifica nada de esa parte pero antes de ello Gregoriska dejo embarazadas a varias mujeres, quiso que sus descendientes acabaran con lo que él había empezado pero tuvo la mala suerte, buena para el resto del mundo que salieron hembras como Reneesme sin ponzoña y sin ningún don.
- ¿Y qué tiene que ver Ashley en todo esto?
- La marca, al principio pensaban que el primer barón descendiente de Gregoriska al convertirse en vampiro seria como su antepasado un demonio descontrolado pero los antiguos sabios descubrieron que no era el primer varón descendiente si no el primero, hembra o varón, que naciera con la marca. Esa marca que Ashley tiene en la cadera era el símbolo que los brujos dibujaron en el suelo a la hora de hacer el conjuro y que al salir mal quedo grabada en el pecho del demonio que despertaron.
- Pero no logro entender por qué la persiguen, ella no es como ese demonio es un ángel humano.- mire a Emmett cuando pronuncio “ángel”, lo mire como si estuviera en un sueño, un sueño tan dulce que no quería despertar pero ese sueño se convirtió en pesadilla al escuchar lo que Carlisle dijo seguidamente.
- Cambiaria de estado al convertirse en vampiro Emmett. Por eso la persiguen.

Tragué saliva y Emmett me miró con una expresión de derrota, no entendía muy bien esa expresión pero me sentí triste, la visión de Alice no iba a cumplirse porque si lo hacía seria un demonio descontrolado. En ese momento se esfumaron las pocas esperanzas que tenia de poder estar al lado de Emmett y al lado de la familia tan generosa y querida que me había acogido con los brazos abiertos.

- Voy a seguir traduciendo el libro, me queda una parte importante que nos aclarará todas las dudas y nos ayudará a saber por qué los padres de Ashley y ese tal Maison que no sabemos si es de la guardia, la están controlando tanto y no le han convertido ya porque son muchos años vigilándola y no entiendo el por qué no lo han hecho ya. Ashley sé que esto es duro pero tú querías la verdad y…
- Lo sé Carlisle no te preocupes tengo una gran capacidad de absorber las cosas malas. Pero tengo unas dudas ¿por qué no soy un hibrido como Reneesme si mi antepasado era un vampiro?
- Son muchas generaciones, los hijos de Gregoriska fueron híbridos pero si se casaron con humanos y los hijos de estos también se casaron con humanos y así sucesivamente los genes vampíricos se pierden.
- Y ¿por qué Edward no consigue leerme la mente, solo cuando estoy dormida?
- La conclusión de la que he llegado es que como el escudo que empleaba Gregoriska para protegerse de los ataques físicos pueda influirte, puede que tengas un pequeño escudo mental.
- Entonces por eso en mi sueño a Reneesme y a Jacob los veía borrosos, como Alice que no puede ver a los lobos en sus visiones.
- Puede ser, no lo tengo muy claro. Si me dejáis unos minutos podré aclarar algo más.
- Bien – dijo Emmett levantándose de la silla y dándome una mano para ayudarme a levantarme.- vamos Ashley, vendremos al atardecer Carlisle.
- De acuerdo luego nos vemos.

Salimos del despacho y fuimos directamente al garaje donde allí Emmett cogió las llaves del Yip que estaban colgadas en la pared acompañada de todas las llaves de los otros coches y nos pusimos rumbo a la auto vía.

- ¿Donde me llevas? – pregunte tímidamente por que la expresión de derrota no había desaparecido aun de la cara de Emmett.
- Aun lugar tan hermoso que nunca podrás olvidar. Confía en mí, yo siempre voy allí cuando quiero estar solo.

Después de estar unos cuantos minutos en la autovía el Yip se desvío por un camino de solo dos carriles para distinto sentido que conducía a lo alto de la montaña, al llegar arriba una gran explanada se abrió a nuestro paso, allí dejo el Yip pero el camino no había acabado.

- ¿Confías en mi?
- Si ¿por qué me preguntas eso? – le conteste un poco dudosa.
- El resto de camino lo tenemos que hacer a pie, pero al ritmo de un humano no llegaríamos ni en una hora, ¿confías en mi?
- Si.

Al finalizar la palabra Emmett me cogió del brazo y suavemente me coloco en su espalda añadiendo “sujétate bien” y comenzó a correr con una velocidad que sobrepasaba los doscientos kilómetros por hora en un coche normal. Me quede alucinada casi sin respiración y con un gusanito que me corría por el estomago, lo primero que pensé fue que era divertidísimo mejor que una atracción de feria. En cuestión de milésimas de segundo llegamos a un lago tan hermoso y pequeño rodea de tanta vegetación y colorido que no me di cuenta cuando Emmett me bajo de su espalda dejándome en el suelo, era tan bello ese lugar que parecía de cuentos de hadas,

- ¿Te gusta? – me pregunto con esa sonría suya tan especial.
- Es… tan hermoso… tan… no tengo palabras para describir tanta belleza.
- Nadie viene por aquí, lo descubrí un día cazando y desde entonces es mi lugar privado. Pero lo mejor está allí arriba.

Señaló lo alto de la montaña donde caía una hilera fina de agua, un manantial que había en lo alto, pero no señalaba la cima si no un recodo con una pequeña apertura en la montaña que sobre salía.

- Vamos.- me animo llevándome hacia la montaña.
- Pero – le dije parándome en seco- ¿Cómo vamos a subir?
- Pequeña estas con un vampiro.- Me dijo con una voz que parecía acariciarme con el simple aliento de su boca.

Mi cuerpo tembló de nuevo casi desestabilizándose, Emmett me subió a su espalda de nuevo con una sonrisa de oreja a oreja al ver mi reacción y subió la pared de la montaña casi sin pensárselo dos veces, debo admitir que pase un poco de miedo porque no era lo mismo correr en suelo llano que estar escalando una montaña con las manos y los pies sin sujeción.

- ¿Estás bien? – me pregunto Emmett cuando llegamos arriba muy preocupado.
- Esto no ha sido tan divertido como la carrera.
- Siento haberte asustado pero te recuerdo que me dijiste allí abajo que confiabas en mí.
- ¿No crees que está muy alto?
- NO. – Dijo todo muy seguro de si mismo.- es precioso ven vamos dentro.

Entramos por la apertura de la montaña y a nuestro paso había una pequeña cueva de casi diez metros cuadrados un poco fría ya que el sol daba muy poco pero muy acogedora.

- Es precioso este lugar Emmett.
- Me alegro que te guste.

Una vez dentro Emmett se sentó en el suelo apoyando la espalda contra la pared sin dejar de mirarme, yo avergonzada me quedé en la apertura viendo como la hilera de agua que caía apenas tres centímetros de donde estaba caía al lago formando unas pequeñas hondas en la superficie.

- Me gustaría verte algún día cazar Emmett.
- No es seguro, cuando estamos cazando nuestro autocontrol desaparece y podía hacerte daño sin quererlo, somos como los leones, cazamos a nuestras presas con el olfato y oído y no distinguimos otra cosa que no sea el olor de la sangre, si estuvieras en medio resultarías herida.
- ¿Cuál es tu plato favorito? – le dije mirándole a los ojos sonriente, el me contesto con la misma sonrisa y muy animado.
- Los Osos, tienen un sabor tan… agradable, además es la presa más difícil de cazar y eso me mola mogollón.

Volví a mirar la hilera de agua que caía por el precipicio y me sumí en un recuerdo de mi hermano que me vino de repente, a mi hermano también le gustaba muchos los osos tenían un montón de muñecos y dibujos de osos por todos los rincones de su habitación.

- Emmett…- me giré lentamente y lo miré a los ojos.- tengo que hablar con mi hermano…- se puso tenso de inmediato.- sé que es peligroso pero si se ha dejado ver varias veces es porque quiere avisarme de algo Carlisle lo ha dicho y...
- Quiero que te quites esa idea de la cabeza Ashley deja este asunto a Carlisle.
- Pero Alice me vio siendo vampira y si lo hago pues…
- No puedes fiarte de las visiones de Alice sabes que pueden cambiar, ni tampoco de las leyendas que cuentan los libros.- se levantó y se acercó poco a poco.- Carlisle lo está investigando afondo lleva mucho tiempo empleado en ello y sé que dará con alguna solución, ahora quiero que te relajes y disfrutes de este paisaje tan bello y no pienses en nada más que en ti, en mi y en este momento. – me cogió con las dos manos la cintura y me giro lentamente dirección al paisaje tan hermoso y allí apoyados en la roca nos quedamos mirando el horizonte. – No voy a dejar que nada malo te ocurra Ashley – empecé a perder fuerzas cuando susurro mi nombre cerca de mi oído y notando el contacto de sus manos en mi cintura suspire.
- Pero ¿y si es algo importante?

Emmett me tapó la boca con la mano y muy despacito añadió “Pequeña déjalo en nuestras manos” ahí es cuando me rendí, sabía con exactitud como debilitarme, era malo y me tenia enamoradísima aunque no sé si eso lo sabía con certeza.

Estuvimos viendo el atardecer en silencio y sin cambiar de posición, estábamos tan a gusto allí que no me di cuenta de la hora que era hasta que Emmett me lo recordó. Teníamos que regresar a la casa para terminar de hablar con Carlisle tenía la esperanza de que tuviera más información yo no podía esperar más a que lo tradujera todo, necesitaba saber y aunque Emmett lo había evitado una vez no me iba a olvidar del tema de ver a mi hermano y que fuera Marcos quien me contara lo que estaba ocurriendo.

Al llegar a la casa estaba toda la familia en el salón sentados con no muy buena cara, Carlisle nos estaba esperando con nerviosismo en el cuerpo, muy raro en él tenía que estar pasando algo muy grave para crear ese estado en él.

- ¿Ha ocurrido algo Carlisle? – le pregunto Emmett nada más entrar por la puerta a él también le extrañaba su reacción.-
- Pasar tengo algo muy importante que comunicaros.

Entramos en el salón y nos sentamos en el sofá, Esme que estaba a mi lado me cogió de una mano y me miro con cara triste.

- He localizado a Elezar y me ha comunicado que no conoce a Maison, nunca ha oído hablar de él en Italia, le he comunicado lo ocurrido y… bueno como sabéis era miembro de la corte de los Vulturis y conoce muy bien a la historia de Gregoriska, hemos estado hablando y luego todo lo que me ha dicho lo he verificado en el libro y….es muy gordo lo que se nos avecina. – todos estaban en silencio escuchando lo que Carlisle estaba contando y yo estaba muy asustada al verles tan tensos a todos inclusive Jasper.- Elezar y yo creemos que Maison es uno de los brujos antiguos que despertaron al demonio ya que cuenta el libro que solo uno de ellos se salvó, no sabemos cómo llegó a ser vampiro pero pondría la mano en el fuego de que es él. Cuenta la leyenda que el primer heredero de Gregoriska que nazca con la marca tendrá que ser convertido una noche de luna llena que coincida con el día que Gregoriska fue despertado, pero antes de convertirla deberá beber sangre humana, sangre de una virgen dentro del circulo previamente dibujado o tallado en el suelo, la marca.
- Se sabe cuándo es el día exacto.- pregunto Edward muy serio.
- No, en el libro no indica el día ni el mes en que despertaron a la bestia, Elezar tampoco lo sabe.- respondió Carlisle sin ánimo.
- ¡Por eso no la han atacado ya!- confirmo Adam.
- Están esperando el momento.
- ¿Y si hablamos con Cayo? – intervino Rosalie esta vez.
- NO – se envaro Emmett al oír ese nombre.
- Es peligroso Rosalie.- contesto Carlisle tocándole el brazo a Emmett.- si sabe que es la heredera de Gregoriska podría matarla para que no se realizara el cambio.
- Alice ¿podrías echar un vistazo al futuro para ver si averiguas algo? – le dijo Bella.
- Lo intentaré pero ya sabes que tengo que irme lejos de los lobos.
- No deberíamos separarnos ahora.- hablo de nuevo Adam.
- Adam tiene razón, vamos a rastrear todo el perímetro sur, este y oeste, en primer lugar, tenemos que averigua exactamente el escondite de ellos, estas aquí en Seattle o en algún pueblo cerca, Jacob informa a la manada que estén alerta. – les ordeno Carlisle a todos con un tono más tranquilo que el de antes.
- Carlisle… ¿por qué Maison se puso en contacto con mi padre y él los recibió sin más?
- Porque tu padre es descendiente de Gregoriska, dicen los antiguos sabios que los descendiente varones no suelen perder del todo los genes y si Maison es quien creo que es lo embrujaría despertando el gen del demonio. No puedo decirte nada más de tus padres por qué no lo sé.
- Tengo que ver a mi hermano Carlisle, él lo sabrá todo y nos podría ayudar.
- No nos podemos fiar Ashley es peligroso, es un niño inmortal, puede que sea simplemente una trampa, no me arriesgaré a ponerte en peligro, tranquila que lo averiguaremos.
- Siempre me dices lo mismo Carlisle pero el tiempo se agota no sabemos si será mañana o dentro de dos días.
- Ashley no vamos a dejar que entres en contacto con él, a si que quítatelo de la cabeza por favor.- me dijo Emmett con tono de regañina.
- Pero nos ayudaría mucho.
- ¿Y si no es así?- dijo Bella también seria.

Miré a Carlisle y me negó con la cabeza, me callé no podía luchar contra una familia de vampiros que en teoría sabían más que yo del asunto.

- Esme, Nessi y Bella quedaros con Ashley mientras los demás rastreamos la zona.
- Los lobos vienen de camino Carlisle.- dijo Jacob entrando por la puerta del jardín abrochándose la camisa, deduje que entraría en fase para comunicarse con ellos.
- Bien Esme llevarla a casa y que descanse ya es tarde.

Su esposa asintió con la cabeza y cogiéndome de las manos me levantó del sofá y nos pusimos rumbo a casa.

Una vez en casa Esme se empeño en hacerme la cena mientras yo tomaba una ducha caliente para relajarme e intentaba ordenar toda la información en mi cabeza. Olía genial y el sabor era aun más agradable. Mientras cenaba Reneesme me distraía con anécdotas suyas y de Jacob, era muy bonita y cariñosa, su alegría me gratificaba ya que era la única de la familia que no se tensaba por nada.

Me debí quedar dormida porque lo que estaba viviendo en ese instante no era real aunque lo parecía a la perfección.

“Me encontraba en una cueva semi oscura con dos faroles de gasolina en cada extremo de la pared y una gran apertura en el techo por donde podía observar la luna, una luna llena más grande de lo normal, parecía sacada de un cuadro pintado por un gran artista. Me encontraba en ropa interior tumbada en el suelo, lo veía todo borroso excepto la luna, algo me corría por el cuello, era frío y me dolía, me toque involuntariamente y vi en mis dedos que eso frío era sangre, sangre que salía de mi garganta, quise grita pero si me movía me dolía mucho mas, alguien me agarro de los brazos y de un grito me desperté.”

- Tranquila, no pasa nada.- escuché la voz de Emmett en la oscuridad y noté como su mano fría me acariciaba la cara, estaba empapada en sudor.- solo ha sido una pesadilla.

Automáticamente me abracé a él y noté como se tensaba intentando apartarse de mí, una reacción que me dejo descolocada volviéndome a tumbar en la cama y abrazándome a la almohada.

- Lo siento Ashley… no estoy acostumbrado a que los humanos me tomen por sorpresa…- notó como su reacción me dolió y quiso excusarse.- lo siento mucho entiéndeme eres mi plato principal… tu sangre me atrae más de la cuenta y no quiero hacerte daño.
- No te disculpes Emmett, te entiendo la culpa es mía no me acordaba de que eres un vampiro y que te cuesta muchísimo estar a mi lado.
- ¿Era un sueño de los que se hacen realidad?
- Espero que no Emmett, ¿Que tal el rastreo? – cambie de tema no quería recordar ese horrible sueño y tampoco quería que Emmett se preocupara más de lo que ya estaba.-
- No muy bien, hemos rastreado todos los perímetros, hemos encontrado el rastro de tu hermano y de dos mas que no conocemos… pero la pista se termina en el mar. No sabemos donde tienen el escondite. Carlisle está convencido que está aquí en Seattle pero saben muy bien cómo hacer que perdamos el rastro.
- Ya, son listos.
- No temas pronto acabaremos con esto, los buenos siempre ganan.- me dijo Emmett divertido para animarme, me reí pero sin ganas.- ¿quieres que te traiga un poco de agua?
- No.- me incorpore y encendí la lámpara de la mesita.- los dos rastros que encontrasteis seguro que eran mis padres, cuando eran humanos nunca dejaban solo a Marcos….

Emmett me cogió de las manos y sin decir nada me las acaricio con los dedos pulgares.- dile a Carlisle que antes de que mis padres desaparecieran eran unos seis los que iban y venían de mi casa por si ayuda algo, supongo que ahora serán mas pero yo siempre veía las mismas caras, serán esos lo que están organizándolo todo.

- Se lo diré. ¿Esta pulsera es la que te entregaron en el hospital?- pregunto mirando la pulsera.
- Si.
- ¿Pone alguna fecha o algún símbolo que nos pueda dar alguna pista?
-Solo mi marca y esta frase “pronto estaremos juntas”, nada más.
- Bien…deberías descansar.- me dijo esta vez tocándome la mejilla con las yemas de los dedos.
- Si, ¿mañana vendrás a clase?
- ¡Nunca voy a dejarte sola!



Safe Creative #0910084655709
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lunes, 5 de octubre de 2009

ETERNIDAD: 3º Capitulo: La Familia Cullen



La Familia Cullen

- ¿Te gusta?
Dijo Emmett abriéndome la puerta del coche, me quedé asombrada al ver la casa, rectifico, no era una casa si no una mansión, nunca en mi corta vida había visto una casa de esas dimensiones oculta entre la naturaleza del bosque que la hacía aun más hermosa y misteriosa, eché una rápida ojeada y vi que tenía tres pisos más el ático, lo que pude contar con las ventanas, la estructura exterior era rectangular, tenía dos entradas, la entrada a la casa encabezada por dos escalones pequeños de mármol
(No tenia porche) y la entrada al garaje con una puerta doble de hierro pintado de marrón oscuro. Todo alrededor de la fachada principal estaba adornado con un pequeño jardín, con toda clase de flores que entre ellas distinguí el hermoso jazmín que ambientaba mi casa. Debía tener una buena luminosidad en el interior ya que tenía grandes ventanales acristalados y desde fuera parecía que no tuvieran cortinas adornando el interior.

- ¿Entramos?- me animó Emmett sonriendo al ver que seguía embobada mirando la fachada de la casa.
- Si, vamos.

Carlisle ya había llegado, no dejó el coche en la entrada como hizo Emmett si no este lo metió directamente en el garaje y nos esperaba en la puerta junto a su esposa.

- Encantada de conocerte.- me saludo la esposa del doctor dándome la mano tímidamente mientras cruzábamos el umbral.
- Igualmente – dije con la voz temblorosa al notar esa piel tan helada.
- Esme es mi esposa.- anuncio Carlisle.- Pasa te voy a presentar al resto de la familia.
- ¿Y Adam?- pregunto Emmett con tono alarmante.
- Está en calma Jasper está con él.

Miré a Carlisle con preocupación ¿que pasaba con Adam? Emmett se veía muy preocupado por él, y yo no lo entendía muy bien, si todos eran buenos por que le alteraba tanto su reacción ante mí.

Carlisle me frotó el hombro, - un gesto de tranquilidad, - cuando le mire a los ojos, no le di más importancia a ese tal Adam. Iba a conocer en breve a una familia numerosa de vampiros y por lo que veía iba a pasar tal y como en mi sueño, Esme, la entrada, todo iba igual… al pensarlo me estremecí un poco.

- Vamos Ashley – me invitó a entrar Esme abriendo la puerta del salón.

No me atreví a dar un paso más al ver lo que me esperaba dentro, era la misma escena, estaban todos, todos mirándome, colocados justo igual, todo estaba en su sitio, todo estaba allí excepto la pareja extraña y las ventanas que no eran como las vi, un detalle insignificante pero ya cambiaba el escenario.

- ¿Ocurre algo Ashley?- preguntó Emmett con tono preocupado, este chico estaba muy tenso siempre, le iba a dar algo, bueno los vampiros ya están muertos, no te distraigas Ashley.
- Esto ya lo había soñado.- todos se miraron entre si al finalizar la última palabra.- es igual que en mis sueños pero falta algo…

Me di cuente que estaba hablando para mí misma cuando Carlisle me dijo en el oído

“Todo va bien”.

Me llevó al gran sofá de piel color marfil y allí me sentó, los mire a todos uno por uno, era como si estuviera reviviendo de nuevo el sueño de la otra noche pero sentía que faltaba algo, no era completo.

- Ashley te he traído aquí.- comenzó hablar Carlisle con voz suave y atrayendo mi atención.- por que estas en peligro y deberías conocernos bien antes de todo, mi familia es la que te va a proteger y ayudar en todo este asunto que te rodea. A la mayoría ya los conoces pero me gustaría que conocieras nuestro origen, de donde provenimos.- lo mire con ojos de asombro, estaba alucinando, todo esto me venía grande y la verdad es que no estaba muy segura de que manera iba a absorber tanta información.- como sabes somos vampiros, yo, dijéramos que soy el cabecilla de este alquerre.
- El Alfa.- dijo Bella sonriente.
- Si pero yo lo definiría mejor como el padre de familia Bella ( se sonrieron los dos) y como ya sabes nos alimentamos de sangre animal, no hacemos daño a los humanos, aprendimos a controlar nuestra sed con el paso de los años y creo que nos va bastante bien (miro a su familia y les dedico una sonrisa que a su vez tuvo la misma respuesta sincera y llena de amor por que en ese salón, en ese mismo instante se respiraba mucho amor, un amor difícil de describir con palabras, yo seguía atontada) ahora tu sabes nuestro secreto y como tal pasas a formar parte de nuestra familia por eso quiero que nos conozcas afondo, con esto no quiero decir que estés obligada a quedarte con nosotros esa es una decisión que solo tú puedes tomar, igualmente te vamos ayudar en todo, ya que para tocar un tema de vampiros necesitas a vampiros para resolver cualquier asunto. Ahora mis hijos te van a contar uno por uno todo lo que necesitas saber de nosotros. Pero si en cualquier momento te ves agobiada, con miedo o necesitas simplemente salir a tomar el aire no dudes en interrumpirnos.

Estaba en blanco, no podía pensar ni hablar, solo me limite a escuchar y a decir si con la cabeza, la única sospecha que me vino a la mente era que si no estaba obligada a quedarme con ellos porque se molestaban en contarme sus vidas pasadas, creo que con ayudarme les hubiera sobrado, o a lo mejor es que si querían que me quedara… Edward interrumpió mis dudas.

- Bella y yo le contaremos nuestra historia primero si no os importa, tenemos que marcharnos, - Carlisle le miro y asentó con la cabeza.- mi nombre como ya sabes en Edward Cullen soy de Chicago, Illinois, mi afición es coleccionar coches y tocar el piano, lo primero es lo que más.- de las comisura de los labios le salió una media luna y Bella suspiro.- mi vida humana en Chicago era feliz y tranquila. Mis padres tenían bastante dinero, mi padre fue un abogado de éxito. En septiembre de 1918 la epidemia de gripe mató a mis padres y estuvo a punto de acabar con migo. Nuestro médico era Carlisle, el cual me salvó la vida transformándome en vampiro.
- Fue la madre de Edward quien me pidió que salvara a su hijo.- añadió Carlisle también con una media luna pintada en sus labios.- Ella parecía saber que yo podría salvarle de una manera especial y me suplicó que lo hiciera… continua Edward, todo tuyo.
- A partir de ese momento me hice pasar por el hijo adoptivo de Carlisle o por el hermano menor de Esme, hasta que nos traslademos a Forks.- Bella volvió a suspirar y su pareja le dedicó una enorme sonrisa acariciándole la mano que reposaba en su hombro.- He estudiado dos veces la carrera de medicina, pero nunca la he ejercido.
Desde 1927 hasta 1931 tuve un período de rebeldía y durante esos años viví por mi cuenta lejos de Carlisle y Esme. Creía que podría alimentarme de humanos si fueran realmente malvados y usaba mi habilidad especial para evitar a los inocentes, pero no podía rehuir la deuda de haber tomado demasiadas vidas, sin importar cuánto se lo merecieran, y regrese con Carlisle y Esme, que me acogieron con los brazos abiertos.- miro orgulloso a sus padres.- y en el 2005, conocí a Isabella Swan. Su sangre me atrajo como una droga y comencé a encapricharme de ella. Bella sospechó de mi secreto y aceptó que fuera un vampiro cuando lo averiguó. Nos enamoramos a pesar de los innumerables inconvenientes. Tuvimos unos cuantos altercados antes de la boda pero eso te lo contaremos con más tranquilidad cuando llegue el momento.

Ya estamos, ¡que le ha dado a la familia Cullen con contarme las cosas cuando llegue el momento! ese era el momento.- Pensé con cara de incredulidad.

La historia de Edward me estaba dejando asombrada, tenía un millón de preguntas para hacerle pero me daba miedo interrumpirle por si dejaba de contármela o le molestaba que lo cortaran, y aun quedaba que el resto contaran sus vidas pasadas, quería saberlo todo.

- ¿Desde hace cuanto estáis casados?
- En agosto hará exactamente cuarenta y tres años. – Edward posó sus dos manos en la cara de su mujer y con todo la pasión del mundo le dio un beso en los labios.
- ¿Cuándo la convertiste?
- Después de la luna de miel, - dijo Bella volviendo a besar a su esposo. Los demás rieron con ganas, Emmett dijo algo que no logre entender, de lo deprisa que lo pronunció, pero fue algo no muy bueno porque Bella cogió un jarrón que había adornando la mesa y se lo tiró sin mirar la dirección, menos mal que Emmett lo agarró en el aire, si no se hubiera puesto todo perdido de cristales y agua.
- Chicos os recuerdo que tenemos a una humana como invitada.- protesto Carlisle a sus hijos, los dos pidieron perdón en un unísono.
- Edward has dicho que tienes habilidades especiales. ¿Que…?
- Leo las mentes.

Me quedé blanca, Emmett y Alice rieron al ver mi reacción pero era evidente que reaccionara así a estas alturas sabría todo lo que pensaba de ellos y lo que pensaba de… su hermano. Noté como los pómulos se me enrojecían al notar el fuego que me subió pensando en mi salvador.

- Tranquila Ashley no logro leer tu mente con claridad, es algo borroso y sin sentido, en el único momento que logro oír tus pensamientos es mientras duermes.
- ¿Qué? – dijimos Bella y yo a la vez.
- ¿Cuándo has estado tu en su habitación? – dijo Bella con un tono celoso.
- Tranquila amor, fue la otra noche que Emmett y yo estuvimos de guardia en la casa, estábamos fuera y la escuche, sabía que estaba dormida y me asomé para asegurarme y si, escuchaba sus pensamientos o sueños como quieras llamarlos.
- ¿Y cómo es posible eso? ¿Es como Bella? – pregunto Esme con esa dulce voz de niña.
- Lleva la marca, todo es posible, pero lo averiguaremos Ashley.- dijo Carlisle al ver que quería realizar alguna pregunta relaciona sobre mi marca.
- Me toca. – anunció Alice eufórica sentándose a mi derecha en el sofá.- fue en 1920 cuando me transformaron, corría un grave peligro y el doctor que me atendía, no era Carlisle, optó por transformarme para estar a salvo, no recuerdo mucho de mi vida humana, cuando te transformas sueles perder los recuerdos humano, tenía 19 años era de Biloxi, Misisipi. Yo también tengo un talento y creo que es mejor que el de mi hermano.- miro a Edward y le saco la lengua.- puedo ver el futuro.
- Pero tus visiones Alice – le provoco Edward riéndose-. Son subjetivas y pueden cambiar.
- Calla, prosigo, yo también estoy casada con Jasper muchos, muchos felices años – le mando un besos a su esposo-.
- Y está obsesionada con las compras.- afirmó Bella poniendo los ojos en blanco.
- Cuéntale un poco cuando te trasformaron para que sepa el motivo Alice.- le animo Emmett, se le veía interesado a que lo supiera todo, a que no me perdiera ningún detalle.
- Si, bueno fui ingresada en un psiquiátrico cuando era humana debido a mi capacidad para tener visiones. Allí me convertí en la favorita de un vampiro que trabajaba en el edificio. James, un vampiro cazador, que también tuvimos problemas con Bella, se propuso cazarme simplemente porque otro vampiro me deseaba. Tal y como le paso a ella – señaló a Bella de nuevo.- Una vez que estuvo claro para el vampiro que trabajaba allí que James iba detrás de mí, me convirtió en vampiro antes de que James me pudiese matar. James mató al otro vampiro al instante. Yo no tengo memoria de esos hechos. Pero lo averigüé años mas tarde. Cuando salí de allí vi a Jasper en una visión. Él estaba buscando a alguien y le di lo que estaba buscando. Nos encontramos en 1948 y en 1950 encontramos a Carlisle quien nos ayudó. Fuimos miembros de la familia desde entonces. Y nos enseñó nuestro nuevo estilo de vida. Y hasta que te hemos conocido hemos tenido una vida normal sin problemas desde la última ¿verdad Bella?

La esposa de Edward sonrío abiertamente y de un empujón tiro a Alice del sofá y se sentó a mi lado pero lo hizo tan rápido que no me dio tiempo de reaccionar.

- Pues ahora me toca a mi contar mi historia que Edward y yo tenemos que marcharnos, me llamo Isabella Swan bueno me llamaba ahora soy Bella Cullen – río entre dientes muy animada su marido lo hizo con ella.- soy de Fénix, Arizona o era, cuando era humano era un imán para los accidentes, es lo que siempre me decía Edward y Jacob.- se quedo pensativa.- creo que me lo decían todos, estaba matriculada en el instituto de Forks cuando conocí a los Cullen y tenía un trabajo temporal en una tienda de deportes.- se quedó pensativa de nuevo.- me acuerdo que tenía una furgoneta roja que Edward mato para comprarme un monstruo de coche.
- Solo lo dormí amor. – rieron los dos a la vez.
- Nací en Forks, pero mi madre y mi padre se separaron cuando sólo tenía seis meses. Pase la mayoría de mi vida en California y luego en Phoenix, Arizona dónde no era muy popular y nunca me sentí cómoda. Era bastante torpe y me acuerdo que no podía hacer ningún deporte ni bailar. Cuando mi madre volvió a casarse, decidí volver con mi padre.
En la escuela, fui bien acogida e hice amigos enseguida. La primera vez que vi a Edward y a su familia fue durante el almuerzo del primer día. En la clase de biología me obligaron a sentarme al lado de Edward ya que era el único asiento vacío en la clase. Él reaccionó extrañamente, haciéndome pensar que me odiaba. No cambie de opinión hasta dos semanas más tarde, cuando Edward volvió a aparecer por la escuela.
Después de un tiempo, y de estar investigando adivine el secreto de Edward.
- Te lo dijeron, recuerda cariño.- le espeto Edward.
- Si me lo dijeron, acepte que fuera un vampiro porque estaba enamoradísima de él. Me salvo varias veces la vida y desde entonces se encarga de mantenerme viva. Los dos nos enamoramos a pesar de las diferencias y dificultades que existían entre nosotros. Fui fatalmente herida tras el ataque del vampiro James, pero consiguió salvarme cuando Edward bebió mi sangre y detuvo el veneno que corría por mis venas.
- ¿El veneno? – pregunte con curiosidad.
- Si, Jame me mordió para convertirme solo para fastidiar a mi esposo pero Edward decidió no convertirme hasta más tarde. En mi décimo octavo cumpleaños, tuve un corte con un papel de regalo y estuve en grave peligro en la mansión de los Cullen.- río mirando a Jasper que este a su vez puso cara de arrepentimiento- . Por esta razón, Edward decidió dejarme. - Note que eso ultimo le dolió a Edward al ver su expresión.- estuve en un estado casi catatónico durante semanas y solo me preocupaba de ir al colegio y al trabajo. Decidí hacer cosas arriesgadas para “oír” la voz de Edward, suena a locura pero es lo que me ocurría en verdad, con la ayuda de Jacob Black reconstruimos una moto. - Edward gruño bajito.- Los dos nos hicimos muy buenos amigos hasta que regreso Edward y hubo un pequeño enfrentamiento por que Jacob se había enamorado de mi y claro habían aspectos diferentes que hacía no poder estar juntos los tres, aspectos que te contare cuando llegue el momento. Intentaron matarme de nuevo la novia de James y bueno la familia Cullen con la ayuda de unos muy buenos amigos la derrotaron, nos casamos y… bueno Edward nos tenemos que ir ya… ya te contaré mas.- dijo Bella levantándose del sofá.- y tranquila que lo sabrás todo.
Otra que me dejaba a mitad.

- Pero Alice ha dicho que los recuerdos humanos se olvidan y tú bella pareces acordarte muy bien de los detalles después de tanto tiempo.
- Si los recuerdas a menudo después de la conversión se te quedan grabados, borrosos pero te acuerdas.- me aclaró Edward antes de salir por la puerta.

Observé como Edward y Bella salían de la casa por la puerta de atrás que conducía al garaje y pude oír como el coche se alejaba a gran velocidad.

- Jasper tu turno.- le cedió el turno Carlisle con un gesto de mano aunque este no se movió de su sitio, prefirió estar de pie al lado de Alice.
- Yo seré breve ya que no tengo mucho que contar.- Emmett comenzó a reírse de él a pierna suelta.- mi nombre completo es Jasper Whitlock Hale, en la actualidad Jasper Cullen. Me trasformaron 1863 con 20 años, era de Texas y mi habilidad es manipular las emociones de los de mi alrededor. – se me escapo un bufido era increíble, por eso la tranquilidad que sentía en mi interior, por que el estaba manipulándome seguro.- trabajé de comandante en el ejército confederado durante la guerra civil. Los vampiros que me cambiaron en 1863 eran muy diferentes de los Cullen, pues se alimentaban de personas.
Encontré a Alice en 1948, quien me llevó hasta Carlisle en 1950. Y hasta ahora.
- Si que has sido breve.- se burlo Adam.
- Mi pasado no ha sido muy agradable y preferiría no asustar a nuestra invitada.
- En eso estoy de acuerdo Jasper.- dijo Esme dándole la razón a su hijo, el manipulador de emociones.
- ¿Algún día me lo contaras todo Jasper?- le pregunte interesadamente.
- En cuanto estés preparada.- me aseguro medio sonriendo.
- Bueno querida soy Esme Anne Platt Evenson Cullen, nombre largo ¿eh? – río para si misma sentándose a mi lado y cogiéndome de la mano.- fui trasformada en 1921 por mi esposo. –miro a Carlisle con ojos de enamorada. – tenía 26 años cuando ocurrió, nací en Columbus, Ohio, me dedico a restaurar antigüedades, es mi pasión. – Se quedó pensativa y cuando se dio cuenta que la miraba con cara de credulidad sonrío y siguió con la historia.- En 1921 tuve un bebe precioso que apenas me acuerdo de él, murió en mis brazos. No pude soportar su muerte y mi pareja en aquel tiempo no me ayudo y decidí tirarme por un acantilado. Asombrosamente quede con vida, y Carlisle consiguió salvarme convirtiéndome en vampiro. A partir de entonces tome el papel de madre en los Cullen casándome con Carlisle. Y ya ves estamos muy bien.
- Pero son muchos años, ¿Cómo lo hacéis para no aburriros?- es lo primero que se me ocurrió preguntar ya que la pregunta que tenía en mente podía hacerle daño a Esme porque era referente a su bebe.
- Acabas acostumbrándote y sacas cosas que hacer de donde sea, estudios, hobbies, lectura, pintura, lo que te dé en ese momento.
- Ah! Buff, suena extraño.
- Es normal.- comentó Emmett sonriéndome con esa sonría que me dejaba sin aliento y cambiando de postura colocándose enfrente de mí, apoyándose en la silla de diseño que hacia juego con el sofá, cuando comenzó hablar mi cuerpo reaccionó temblando de puro nervio.- mi historia prácticamente ya la sabes solo tendría que añadir algunos detalles como que fui transformado en 1935, dos años después de Rosalie, soy de Tennessee, estuve casado varias veces, hay mucho tiempo de sobra. – Sonrío de nuevo, mi corazón se iba a desbordar.- y…
- Perdona que te corte, ¿Esme tú no tienes habilidades especiales? – me arrepentí de haber cortado a Emmett pero la curiosidad podía más.
- No, los únicos que tienen habilidades son Edward, Alice y Jasper.
- Ya, aunque controlar la sed creo que es una habilidad muy grandiosa.- lo dije mirando a Carlisle porque sabía perfectamente que el merito era suyo.-
- Yo no necesito ninguna habilidad, me sobra con mi fuerza.- dijo Emmett tocándose el brazo izquierdo, todos se burlaron de él.- tienen una envidia que no pueden controlar como soy el más fuerte de todos.
- Emmett sabes que no me gusta que os moféis con vuestras habilidades.- le riño Esme.
- Emmett… ¿estuviste casada con Rosalie?- pregunte tímidamente mirando de reojos a Rosalie,-
- Si pero las cosas no salieron como debían salir y esta con Adam, que la ama y eso me sobra.

No pregunté mas, Rosalie me daba un poco de miedo cada vez que me miraba con esos ojos color miel y con gesto duro, Emmett se quedó en silencio y no añadió más a su historia, pensé que se había sumido en algún recuerdo de su pasado y afirmo que me dio celos.

- Soy Rosalie Hale.- comenzó hablar mirando a Carlisle con el rostro endurecido y sin cambiar de posición, cogida a las manos de su pareja.- Carlisle me tranformo1933 con 18 años cuando me encontró en un callejón a punto de morir, soy de Rochester, New York. Me gusta mucho la mecánica. Y no tengo nada más que añadir.
- Tu también siendo breve.- le acuso su pareja.
- Soy de la mentalidad de Jasper mi pasado no ha sido muy agradable, y la verdad es que no estoy por la labor de contarla. – Carlisle y Esme se miraron con cara de disgusto pero no dijeron palabra, Rosalie le cedió el turno a su pareja.
- Yo soy Adam Blackmer creo que habrás oído hablar de mí y no quiero que me temas, no soy malvado ni nada por el estilo solo que en este asunto de la sangre animal soy nuevo, apenas llevo un año y me cuesta mucho controlar la sed cuando un humano se acerca a mí, al principio mate a unos cuentos.- me puse tensa en un instante dejándome caer sobre el reposa cabezas del sofá.- no temas para eso está Jasper a mi lado. Era enfermero en el hospital de Carlisle cuando la conocí.- miro a Rosalie con ojos brillantes color tierra.- una noche de lluvia fuerte, ara exactamente once meses, unos neófitos me atacaron en el parking del hospital, hubiera muerto si no llega a ser por Carlisle que me salvo y me trajo a su lado.- volvió a mirar a su pareja.- yo también soy nuevo en esto y te comprendo si piensas que es difícil de asimilar, lo es.
- ¿Qué…que son neofitos? – logré pronunciar depuse de tragar saliva.
- Son vampiros recién convertidos, no controlan absolutamente nada. – me aclaro Carlisle con voz pausada y suave.- te voy a contar mi historia y te dejaremos un momento para que asimiles todo y nos hagas preguntas que se que tendrás muchas.- lo mire afirmando con la cabeza- yo fui trasformado en 1663 con 23 años en Londres, Inglaterra, mi padre era un pastor anglicano, fui criado en un tiempo de persecución religiosa. Mi padre lideró numerosas revueltas en contra de las brujas, los hombres lobo y los vampiros entre otros, siempre en contra del demonio porque aunque parezca mentira existían, y existen. Cuando mi padre se hizo mayor, fui yo el que le sustituyó. No me entusiasmaba matar, pero fui lo suficientemente listo como para descubrir una comunidad de vampiros en las alcantarillas de la ciudad. Puse una trampa para los vampiros y escapó uno, no pensé que el vampiro estaría demasiado hambriento para atacar y consecuentemente lo perseguí. En un despiste el vampiro cayó encima de mí dejándome sangrando y matando a su paso a dos hombres y capturando a un tercero. Sabiendo cómo iba a reaccionar mi padre, me escondí en una celda entre sacos de patatas mientras duró la transformación. Cuando salí era un vampiro. Primero me intente suicidar tirándome desde altos riscos o ahogándome en el océano. De alguna manera, conseguí repeler a los humanos para alimentarme de ellos, no quería hacerles daño. Incluso me intente matar de inanición. Pero encontré que viviendo de la sangre de los animales podía sobrevivir y era infinitamente más humano que alimentarse de sangre humana. Durante el curso de dos siglos, desarrolle una inmunidad a la sangre humana y conseguí sacarme la carrera de doctor. Y con mucho esfuerzo logre formar esta familia tan maravillosa que tengo a mi lado hoy en día…. ¿Qué tal estas Ashley?
- Creo que soñando.- oí como todos soltaban una risilla.- si me dejáis un momento para absorber toda la información os lo agradecería.
- Claro tomate tu tiempo querida.- Esme me acaricio el pelo y fue a la cocina a traerme una limonada, lo hizo tan rápido que apenas me dio tiempo de parpadear.- toma cielo te sentara bien.
- Gracias, ¿puedo salir al jardín?
- Por supuesto.- me señalo Carlisle con la mano señalándome la salida al jardín.

Me levanté cuidadosamente mirando de reojos a Adam que lo veía cada vez más tenso y me dirigí al gran ventanal que conducía al jardín, nadie me seguía, me senté en el primer escalón y apoyada en el pilar de la pequeña terracita me tome la limonada a pequeños sorbos. No sabía que pensar, en pocos días había dejado el mundo de los humanos, el mundo real para adentrarme en el mundo de los vampiros, un mundo irreal para los humanos. Necesitaba abrazar a mi madre, ¡mi familia!

- ¿Estás bien? – me sobresalto la voz de Emmett que no oí su llegada.- llevas mucho rato paralizada y estábamos preocupados.
- Si, eso creo. – me había quedado tan sumida en mis pensamiento que no me di cuenta el tiempo que había pasado.

Emmett me miró y me dedicó una media sonrisa, esa sonrisa que hacía que mi corazón latiera con más fuerza y se sentó a mi lado, mi cuerpo comenzó a temblar de nuevo, mi corazón parecía que se iba a parar en cualquier momento, mi respiración era entrecortada y mi brazo casi rozaba el suyo sintiendo el frío que radiaba su cuerpo, él cambio de posición en cuanto se dio cuenta de mi reacción, apartándose unos centímetros más de mi.

- Si quieres que te lleve a casa no tienes más que decírmelo Ashley.
- No, estoy bien.
- ¿Seguro? Por que las presentaciones no han acabado aun, faltan dos miembros de la familia que están de camino.- ¡La pareja extraña seguro! Pensé volviendo la imagen del sueño a mi cabeza.- Y quiero asegurarme que estas preparada.
- No creo que sea más fuerte que lo demás ¿no? – le espete señalando el interior de la casa.
- Puede.- dijo sonriendo.

Me quedé sin palabras, como podía a ver algo más fuerte que todo lo que me estaba sucediendo. Me bebí el último sorbo de limonada y me puse en pie animando a Emmett que se levantara.

- Estoy preparada vamos.

Emmett se levantó con mucho ánimo y con una sonrisa de oreja a oreja y cediéndome el paso cortésmente entramos al salón donde Adam y Rosalie ya no se encontraban. No pregunté por que se habían ido por que me imaginé que era por mí.

- Ashley como te ha dicho Emmett quedan dos miembros de la familia que te queremos presentar, toma asiento por favor.- me señalo Carlisle y le obedecí sin decir nada.

En ese mismo instante que me sentaba en el sofá se abrió la puerta del gran salón y entraron cuatro personas los dos que encabezaban la fila eran Edward y Bella seguidos de una pareja, una niña preciosa un poco más baja que yo y un chico grande, fuerte y muy alto, piel morena y pelo largo, se parecía mucho a Seth el chico que conocí en la Push. La chica era muy hermosa, con el pelo rizado por los hombros color cobrizo y ojos color marrón, muy distinta a los demás, me quede asombrada mirándola al ver que era clavadita a Edward y con rasgos de Bella. No entendía lo que pasaba, además capte enseguida que el chico no era un vampiro y ella… era extraño todo esto.

- Te estarás preguntando muchas cosas ¿verdad Ashley?- me comento Bella posando su brazo al rededor de los hombros de la niña, yo la miré y automáticamente mire a Carlisle.
- Ella es Reneesme y el Jacob su pareja. – dijo esto último Edward con cara de no agradarle mucho.
- ¿Pero él no es…? – pregunte con la voz entrecortada.
- Noooo, un chupasangre por favor que dios me libre de eso. – contesto Jacob con mucho ánimo, los demás se rieron y yo me quede atontada.
- Hija cuéntale a Ashley tu historia.- le dijo Edward a la niña con una sonrisa de oreja a oreja.

Reneesme se acercó a mí con la mano en alto intentando tocarme la cara pero todos a la vez gritaron ¡NO! Me asuste y retrocedí en un salto.
- Así no Reneesme sabes que lo tienes prohibido en los humanos.
- ¡Papa! – se quejo ella ¿papa? No entendía nada mi corazón iba muy rápido.
- Reneesme obedece.- dijo Carlisle con voz autoritaria, la niña se sentó a mi lado con un bufido y comenzó hablar con una voz musical.
- Hola, me llamo Reneesme Carli Cullen Swan, soy un hibrido (trague saliva) Vampira-Humana aunque parezca mentira nací hace cuarenta y tres años, ¿a que me mantengo bien? (ella y Jacob se rieron fuertemente) soy de Forks, Washington. Siento haberte asustado hace un segundo pero es que tengo un talento que me gusta mucho usar pero mi padre (miro a Edward y le saco la lengua) me lo tiene prohibido, proyecto mis pensamientos y recuerdos con solo tocar a la persona que quiero, como este caso, para contarte mi historia, ahorro tiempo y saliva pero… soy hija natural de Edward y Bella.
- ¿Hija natural?
- Si, fui concedida cuando mi madre aun era humana. En un principio, todos pensaban que sería una criatura malvada, pero después de nacer comprobaron que era adorable.
(Puso carita de mariposa cerrando y abriendo los ojos Jacob suspiro) Al nacer destroce el cuerpo de mi madre.
- Podías ser un poco menos bruta.- se quejo Emmett.
- Soy realista tío ella tiene que saberlo todo… bueno por eso fue necesario que mi mama se convirtiera en vampiro. Crecí a una velocidad acelerada, a los siete años de vida alcance la madurez aunque sigo teniendo aspecto de niña.
- Pero… ¿Cómo lograste…?- intente preguntar a Edward pero este enseguida me capto y respondió mirando a su esposa.
- Me costó muchísimo no hacerle daño pero lo logré.
- La práctica lo hace todo amor. - Se volvieron a besar dulcemente los dos.
- Cuando nací .- continuo la niña suspirando y poniendo los ojos en blanco al ver a sus padres.- Jacob y yo imprimamos y hasta ahora estamos juntos, nos amamos aunque admito que a él también le costó muchísimo acostumbrarse a nuestro olor.
- ¿Vuestro olor? Si oléis genial, no entiendo.
- No lo entiendes por que no sabes lo que en realidad soy. – Dijo Jacob enorgulleciéndose de si mismo, o de lo que sabe dios que clase de criatura irreal era. – Me llamo Jacob Black, Jake para los amigos, nací en 1990, en la reserva de la Push. Vivía con mi padre Billy ya que mi madre Sarah falleció cuando yo era pequeño. Tengo dos hermanas gemelas, Rachel y Rebecca. Antes de conocer a los Cullen mi afición era arreglar coches y motocicletas. Pero lo tuve que dejar cuando un alquerre de vampiro se vino a vivir a Forks, y mi condición de vida cambio de la noche a la mañana y sin contar con migo. Conocí a Bella a través de su padre ya que mi padre y el suyo eran muy amigos, fui yo el que le contó la historia a Bella de que los Cullen eran vampiros.
- Y fue él quien se enamoro de mi madre y puso uno que otro problemilla entre mi padre y mi madre. – comento Reneesme divertida.
- Todo tiene su explicación, cuando Edward la dejó.- recalcó esto último mirando a Edward que ese a su vez le gruño.- Bella vino a pedirme ayuda con unas motocicletas y nos hicimos muy amigos, tanto que me enamoré de ella sin tener respuesta a cambio.
- Ves al grano Jacob.- le dijo Bella con cara de asesina divertida.
- Vale, Ashley soy un licántropo.
- ¿Qué?
- Creo que has ido demasiado al grano.- Le acusó Emmett, Jacob bufo.
- Mis antepasados usaban la forma lobuna para proteger la tribu y eso ha ido de generación en generación, y teniendo a los vampiros cerca se desencadena el cambio en el inicio de la pubertad de todos los chicos descendientes de la primera manada existente en nuestra generación. Comenzamos la manado siendo cinco y con los ataques de vampiros que tubo Bella terminamos dividiendo la manada, entre las dos unos dieciséis lobos.

Ahora si que era increíble una manada de licántropos amigos íntimos de un alquerre de vampiros, una hibrida mitad humana mitad vampiro novia de un hombre lobo. Si en ese momento el doctor quería hacerme un análisis de sangre estoy segura que no obtendría ni gota.

- Pero… hoy es luna llena y…
- Noooo, tranquila no somos de esa clase de lobos, mitos de los cuentos, nosotros tenemos autocontrol para transformarnos cuando queremos o cuando estamos en peligro, si quieres te hago una de mostración.
- Será mejor que no Jacob.- le cortó Emmett con expresión dura.
- ¿Viven más como tú en la casa? – le pregunté a Jacob pero automáticamente mire a Carlisle.
- No, los demás están en Forks, nos vemos muy a menudo ¿Verdad amor? – acaricio a Reneesme el brazo y ella sintió con una mirada dulce.
- Además ya has conocido a uno de ellos.- dijo Reneesme muy sonriente.- Seth, el chico que te acompañó en la playa.
- Es…. Pero si es un crío.
- Tiene más edad que tu, Carlisle en cuanto supo que ibas a la Push me llamo y me dijo que te mandara una escolta, aunque no lo creas te estaba vigilando de muy cerca en forma lobuna. – me dijo Jacob, miré a Carlisle y asintió con la cabeza, estaba alucinando, por eso el chico aquel comentó algo de que estaba en una misión.
- Bueno Ashley esta es mi familia. Sé que tienes muchas dudas pero es mejor que Emmett te acompañe a casa y descanses e intentes asimilarlo todo.
- Pero me has dicho que estoy en peligro y hace solo unas horas en el hospital reaccionaste extrañamente cuando hablábamos de mi hermano, no tengo tiempo…
- Déjalo a nuestras merced, cuando esté seguro del tema que tengo entre manos te lo explicare todo, ahora no puedo decirte algo que no sé a ciencia cierta. Será mejor que descanses, Emmett acompáñala a casa.
- Pero… tengo miedo de quedarme sola.- le espete a Carlisle.
- No vas a estar sola, Emmett y Jasper controlaran la zona esta noche.
Miré a Emmett avergonzada, con el tiempo libre que tenían para hacer sus cosas se la iban a pasar vigilando mi casa. ¡Que horror!

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