viernes, 16 de octubre de 2009

ETERNIDAD: 6ª Capitulo; Sentimientos



Sentimientos

Unos dedos fríos como el hielo me acariciaron la espalda recorriéndome la columna vertebral suavemente. Pensaba que era un sueño, un sueño en el que no quería despertar, entreabrí los ojos y me di cuenta que no me encontraba en mi habitación, incorporándome de la cama me froté los ojos muy despacio y lo vi, mi salvador.


- Emmett.- él me dedico esa sonrisa que me aturdía tanto.- lo siento, perdóname, yo…- Emmett con un suave ¡Sssss! Coloco un dedo sobre mis labios y no me permitió disculparme.
- ¿Tienes hambre?- me preguntó mirando de reojos la mesita, me giré y allí vi una bandeja con el desayuno que me había preparado.- no sé cómo me habrá salido, Esme no está y la verdad es que nunca he cocinado aunque admito que Bella me ha echado una mano.
- Seguro que esta bueno.- le dije sin dejar de mirarle a esos ojos miel que me cegaban solo verlos.- Emmett no quise herir tus sentimientos yo…
- No tienes que disculparte por algo que no has hecho.
- Pero yo….
- Esta olvidado.- mi piel se erizo cuando me acaricio la mejilla.- ahora come algo te sentara bien.
- ¿Habéis encontrado algo en el rastreo de anoche?
- De eso nos hablara Carlisle ahora más tarde, ha encontrado algo y quiere comunicárselo a todos, estamos esperando a la manada a que venga.

Asentí con la cabeza y comencé a comerme ese desayuno tan rico que me había preparado, mientras lo saboreaba Emmett no dejaba de mirarme con una expresión provocadora y de felicidad, mis mejillas se encarnaban de vergüenza cuando lo miraba de vez encunado ya que no podía mirarle más de cinco segundos por la vergüenza que me recorría en el interior y que no entendía ese ánimo que tenía esa mañana.

- Ahora te dejaré unos minutos para que te asees, te espero en el salón, no tardes por que tendré que venir a por ti y no te gustaré.- me guiñó el ojo y sonrío a la vez. Su voz vibrante que hacía que las palabras cotidianas se trasformaran en poesía iba a conseguir que me diera un infarto al corazón tarde o temprano.

Cuando bajé la familia Cullen y la manda al completo estaban en el salón, un salón grandísimo que se veía pequeñísimo al ver a esos cuerpos enormes y corpulentos de los lobos.

- ¡Buenos días!- saludé mientras bajaba las escaleras un poco cortada por que todos estaban mirándome y saludando casi a la vez.
- Ahora que estamos todos voy a comunicaros una cosa relacionada con Ashley que he descubierto mediante una información obtenida en Egipto.- comenzó a decir Carlisle cediéndome el sitio con las manos.

Me senté en el sofá al lado de Nessi y de Emmett que este me cogió la mano y comenzó a acariciármela, sentí como la sangre ardiente me recorría las venas y no pude evitar enrojecerme. Bella se río entre dientes y le dijo algo en el oído a su marido.

- Bueno chicos.- interrumpió Carlisle de nuevo sonriendo.- he localizado a un antiguo muy amigo mío y le he comentado lo que ocurría, y… la verdad es que no le ha gustado mucho en lo que nos hemos metido pero a pesar de ello me ha ayudado muchísimo. No sabemos cuántos son y donde tienen el escondite exactamente, Alice lo está buscando en sus visiones, pero si sabemos cuando quieren actuar,- Carlisle me miro y me dedico una sonrisa, Emmett me cogió la otra mano al notar mi preocupación.- como sabéis dentro de muy poco será luna llena y con ello vendrá el eclipse lunar que todos estamos esperando.
- ¿El día en que despertaron a Gregoriska?
- No Adam, el eclipse es solo la preparación, la iniciación a la conversión que se realizara dos días después, con luna menguante exactamente el 22 de Mayo, es el día exacto de la resurrección de Gregoriska. Por eso os he reunido aquí a todos, os quiero pedir precaución, que estéis alerta a cualquier cosa, cualquier movimiento extraño que se produzca en el bosque, no debemos dejar que vengan a por ella. Como ya he dicho no sabemos cuántos son y tenemos que estar preparados para cuando ocurra el momento, no temáis porque Alice esta concentrándose en sus visiones… no te preocupes Ashley no te va a ocurrir nada.
- Que no me preocupe Carlisle…- me levante del sofá y me coloque en medio de todos.- estoy cansada de que siempre me estés diciendo que no me preocupe, claro que estoy preocupada y no por mi vida ¿sabes? es por vosotros, miraros…- le señale con la mano- tenéis vuestra vida propia, una vida tranquila sin complicaciones, tenéis familia, y tenis que arriesgar vuestras vidas por una simple humana que se ha cruzado en vuestras vidas por casualidad ¿Por qué Carlisle? ¿Por que lo hacéis?
- Lo hacemos porque te queremos Ashley.- me dijo Esme con su dulce voz de niña.
- Y si no me hubierais conocido ¿también lo hubierais hecho?
- Si…- hablo de repente Adam.-… no hubiéramos permitido que unos vampiros descontrolados despertarán de nuevo a la bestia que torturo durante seis siglos a la humanidad, a si que, si Ashley, lo hubiéramos hecho.
- No te preocupes por nosotros As.- me dijo Seth acercándose a mi frotándome el brazo.- pudimos con cuarenta Vulturis nosotros solitos, y no nos ocurrió nada.
- Y con 23 neófitos salvajes.- añadió Paul orgulloso de si mismos.
- ¿Y por que no me convertís ahora y nos evitamos todo esto?- me dirigí a Emmett que este se envaro poniéndose en pie.
- No, no voy a transformarte, ahora no.
- ¿Por que? En el libro dice que si me transformo antes o después del día señalado no seré como Gregoriska, podré tener sus poderes pero no seré malvada.
- No voy a permitirlo Ashley. El tema está zanjado.- esta conversación solo fue entre Emmett y yo ya que los demás se excluyeron.-

Me quedé con la boca cerrada ya que me aterró la expresión de Emmett que se enfadó muchísimo y tuve miedo a que se pusiera como la noche anterior y después de pensarlo un segundo me di cuenta de que no estaba preparada a dejar mi vida humana solo por el simple hecho de que estaba aterrorizada frente a la situación que se nos venía encima, me senté de nuevo en el sofá.

- Bien, gracias por venir chicos, me gustaría hablar ahora contigo Sam y contigo Jacob en privado, ¿nos acompañas Edward?

Me quedé mirando como los cuatro subían las escaleras y pude ver como Carlisle me miraba de reojos.

- ¿Quieres que demos un paseo?- Me pregunto Emmett que había dejado ya su dureza a un lado.- Nos vendrá bien un poco de aire libre.
- Si, nos sentará bien, me gustaría ir a la cueva, si no te importa.
- Claro que no me importa, vamos.

Nos pusimos de camino a nuestro escondite privado donde Emmett me aseguró que ninguno de la familia sabía dónde estaba incluida Rosalie. Lo que duró el recorrido estuvimos en silencio, no sé si porque estaba molesto por decirle lo de la transformación o simplemente no tenía nada que decir y yo no quería averiguarlo por miedo a que se enfadara. Al llegar a pequeño recodo me senté en el suelo al lado de la hilera de agua que caía por la montaña y comencé a juguetear con ella mojándome las manos y salpicando el suelo de vez en cuando.

Emmett se coloco a mi lado de cuclillas y cogiendo agua me salpico la cara en plan broma.

- Eh! Pero ¿que haces?- me queje sonriente.
- Quiero que cambies esa cara Ashley, mi corazón se entristece cuando te ve con ese estado de ánimo, me duele verte así.
- Lo siento Emmett pero es que no puedo dejar de pensar en todo lo que va a ocurrir por mi culpa.
- No tienes la culpa de nada pequeña, tú no has elegido esta vida te la han dado y tienes que ser fuerte, se que tu no lo ves como nosotros porque eres humana y frágil pero tienes que confiar un poco más en nosotros, tienes que dar gracias que te hubiera encontrado en aquel bosque, a que no estás sola enfrentándote a esto, a que tienes una nueva familia que te quiere y te protege y a que me tienes a mí.

Le miré con los ojos humedecidos, sus palabras me dejaron sin aliento, estábamos a dos centímetros cara contra cara casi rozándonos la nariz y como de costumbre mi cuerpo comenzó a temblar y él se aparto unos centímetros más. ¡Maldita sea!

- Emmett…- le cogí del brazo sin pensar que podía reaccionar como la otra noche cuando lo abracé, no quería que se separara, lo necesitaba.- Me moriré si te pasara algo yo… no puedo vivir…- Mi corazón comenzó a palpitar fuertemente y mi cuerpo tembló de nuevo unos segundos largos.
- ¡ Ashley !- algo en el modo en que colocó los labios para pronunciar mi nombre hizo que me volviera un poquito más loca, que me entraran ganas de abrazarle.- Ven…- me levantó del suelo y me puso de pie.- ¿ Ves aquello?- me señaló la montaña que se encontraba enfrente nuestra, justo a la mitad donde habían dos árboles enormes que sobre salían de los demás entrelazándose entre si, formando uno solo.- Así es como me siento cuando estoy cerca de ti.- me rodeo la cintura por detrás y coloco su cara muy pegadita a mi oído.- Siento una pasión física muy fuerte hacia ti, jamás había deseado tanto la sangre humana, pero no es un deseo alimentario, es un deseo pasional, te amo pequeña y aunque me resulta difícil estar a tu lado no voy a dejar de intentarlo hasta conseguir que seamos como esos árboles de allí.

Me acarició el cuello con sus labios fríos y suaves como el mármol, su aliento tan helado hizo provocar que la espina dorsal se me quedara sin fuerzas pero estaba segura ya que me sostenía por la cintura con esos brazos fuertes y firmes. Susurro mi nombre con los labios pegados a mi piel y me gire lentamente acariciando su piel con mi cara.

- Yo he sentido eso desde el primer día, el día en que me salvaste en el bosque.

Sin darnos apenas cuenta nuestros labios se unieron formando un dulce y apasionado beso, mis brazos se enredaron en su cuello atrayéndolo hacia mí, no quería separarme de él, quería fundirme con su cuerpo pero algo en su auto control hizo que se separar de mi.

- Ashley… As lo siento.- me dejo allí casi con la boca abierta y se metió en la cueva frotándose las sienes.- debo controlarme más o acabare por hacerte daño.
- ¿Quieres que me vaya y te quedas un rato solo? – le dije, no sabía que hacer ni cómo ayudarle.
- No sé cómo vas a bajar de aquí tu sola.- dijo riéndose.- Ven…- me tendió la mano para que se la cogiera.- siéntate con migo.

Nos sentamos de nuevo en el suelo, uno al lado de otro y nos cogimos de la mano. El me miraba con tanta dulzura que me sentía afortunada de saber por fin lo que sentía hacia mí.

- Está volviendo a pasar.- se me quedó mirando con cara de incredulidad yo me reí.- lo de Bella y Edward ¿no?
- Ah! Si.
- ¿Como se lo tomara la familia que tu y yo nos amemos?
- La familia ya lo sabe, fueron los primeros en enterarse, somos vampiros además con Edward nunca pueden haber secretos. Están encantados de que por fin tenga alguien en mi vida y de que seas tú. Eres tan dulce y bonita que has llenado todos los corazones de mi familia.
- Todos excepto el de uno.- me miro sonriente, sabia a quien me refería, Rosalie.- ¿Cuánto tiempo llevabas con ellas?
- Uff! Perdimos la cuenta a los cincuenta y pocos, creo que nos faltaba poco para cumplir juntos el siglo.
- ¿Y por que lo dejasteis después de tanto tiempo juntos?- quise saber más aunque sabía perfectamente que ese no era el momento de hablar de ella pero ya que había salido el tema no iba a perder la oportunidad.
- Nuestro amor no era sólido, ella nunca me ha amado como Bella ama a Edward o como Alice ama Jasper, Carlisle la convirtió para que Edward tuviera una pareja pero él solo se fijo en ella como una hermana, eso le dolió a Rosalie porque era muy orgullosa, siempre lo ha sido.- comenzó a reírse con una risa suave- … y me transformo a mi porque tenía miedo de quedarse sola, no quería quedarse sola, no niego que sintiera algo por mi pero no era amor y eso con el paso del tiempo duele, tanto para mí como para ella. Al final acabas por no hacer feliz a la pareja. Cuando Rosalie conoció a Adam, admito que me dolió porque yo si que la he amado.- Emmett se levanto de mi lado y comenzó andar por la cueva.- me hizo saber que era feliz y eso me hacía sentirme bien, yo siempre he querido lo mejor para ella y si Adam lo es me conformo. Se aman y eso es en verdad lo que importa en una relación.- se puso de cuclillas apoyado en mis rodillas como esperando más preguntas.
- Pero ella te sigue queriendo.- no era una pregunta era una afirmación.
- Como un hermano simplemente.
- ¿Y por que tengo la impresión de que me odia por estar cerca de ti? No me trata como los demás.
- A Rosalie nunca le ha gustado los humanos como amigos.- volvió a cambiar de posición esta vez sentándose a mi lado de nuevo.- no quiere que nadie se relacione con la familia, que conozcan nuestro secreto y no le gusta que la familia este en peligro por un humano, créeme que con Bella fue peor.

Le puse mala cara a mí tampoco me gustaba la idea de que la familia Cullen estuviera en peligro y menos por mi culpa.

- No te preocupes.- me dijo acariciándome la mejilla con las yemas de los dedos.- se le pasará pronto créeme.- me guiñó un ojo.- Bueno ahora me toca a mi saber sobre tu vida personal.
- Ya lo sabes todo.
- Todo no…. Con lo hermosa que eres seguro que has tenido más de un pretendiente…me lo vas a contar o te lo tengo que sacar a la fuerza.- me puso cara de chico malo.
- No te tengo miedo Emmett ya lo sabes…. Tuve un medio novio cuando tenía diecinueve años solo me duró tres meses, lo dejé por que pasaba más tiempo con los amigos y en el fútbol que con migo, para él era su prioridad antes que yo.
- Donde vive ese desalmado que me lo voy a tomar de aperitivo…- dijo serio.- como puede haber personas que dejen a un lado a este ángel maravilloso por un simple partido de fútbol y….- Le tape la boca con los dedos.
- Ese desalmado murió en un accidente de coche un año depuse de dejarlo con él. Desde entonces no he tenido a nadie en mi vida, la verdad es que no he tenido tiempo de tener nadie en mi vida desde que los vampiros entraron en ella.

Emmett se acercó lentamente a mí, con una mano me cogió la cara y con la otra la nuca y comenzó a besarme de nuevo suavemente pero la vibración del móvil en su bolsillo nos interrumpió. Me quejé en mi interior.

Con un movimiento rápido Emmett sacó el móvil y comenzó hablar con el interlocutor que había en la otra línea. La noticia que le estaban dando no debería ser muy buena ya que su cuerpo se tensó.

- Tenemos que irnos.- me dijo cuando cerró la tapa de su móvil.
- ¿Qué ha ocurrido Emmett?- pregunté asustada.
- Alice ha tenido una visión, Carlisle nos ha pedido que vayamos lo antes posible.

No había acabado la frase y ya estábamos bajando por la montaña, el cielo estaba gris apunto de llover, me metió en el coche y nos pusimos en marcha.

- Te ha dicho de que va la visión.
- No, solo me ha dicho que…- se quedo dudoso en si decírmelo o no.
- Emmett dime la verdad, no quiero que me ocultes nada por favor.
- Es sobre los vampiros que te quieren hacer daño…. Ahora nos lo explicaran todo, ten paciencia.

Al llegar a la casa solo nos encontramos con Carlisle, Esme, Alice, Jasper, Rosalie y Adam, con cara de preocupación.

- ¿Qué has visto Alice?- le preguntó con mucha urgencia a su hermana.
- Son unos diez vampiros adultos y unos trece neófitos….- dijo Alice aun sumida en su visión.
- Vienen a por ella Emmett, la tenemos que sacar de la ciudad y ocuparnos del tema con ella lejos.- anuncio Carlisle con preocupación.
- De los adultos hay seis que no van a atacar….- prosiguió Alice.- se reservan para la conversión….
- ¿Cuando?- pregunte con mucho miedo.
- Dentro de dos días nos rodearan la casa para atacarnos de sorpresa, ellos no saben que la tenemos a ella, - señalo orgulloso a su hija.- lo que no se es por que atacan tan pronto el eclipse es dentro de una semana, es una cosa que tengo que averiguar con urgencia.
- ¿Y los lobos? No saben que están aliados con vosotros ¿no? - pregunte con la esperanza de que no lo supieran y pudieran contraatacar de sorpresa.
- Me temo que si que lo saben, hay mucho efluvio en la casa y en los alrededores y la otra tarde cuando tu padre se presento captaron nuestra amistad con ellos, pero de todas formas le superamos en número, ellos solo piensan que son cinco lobos, los que vieron ese día, no cuentan con que son dieciséis.
- Podemos llamar a nuestros amigos.- dijo Adam refiriéndose a otros vampiros.
- No hace falta mezclarlos en este asunto no es grave, tenemos el tema controlado.
- ¿Donde vamos a esconder a Ashley?- volvió hablar Emmett.
- Irá con Bella, Reneesme y Rosalie a la isla Esme allí se quedaran hasta que todo pase.
- ¿Por que se va Rosalie también? Contra más seamos aquí mejor.- Dijo Jasper muy tenso con la cara de no haberle gustado la idea.
- Rosalie se va con ella por si algún vampiro despistado capta su olor y la sigue. Bella y Reneesme nunca han estado en una lucha y no voy a arriesgar a que ocurra algo.
- Carlisle yo no…- comencé a temblar de preocupación y miedo, no me salían las palabras.- no quiero que os enfrentéis a ellos….- Emmett se sentó a mi lado y me abrazo, cuando note su piel junto a la mía comencé a llorar.- vámonos todos de aquí, poneros a salvo también…
- Mientras estés en esta familia… mientras estemos a tu lado estaremos en peligro estemos donde estemos.- me acuso Rosalie enfadadísima, Emmett le gruño y le miro con cara de odio.
- Chicos ya vale. Ashley no podemos huir del peligro, nos seguirán estemos donde estemos, es mejor acabar con ello, no temas porque no somos novatos en este asunto. Todo saldrá bien, no te preocupes como te he dicho antes, los superamos en número y si vemos que no va bien tenemos amigos que darían sus vidas por nosotros. Si no estuviera seguro te lo diría.- me intento tranquilizar Carlisle con voz dulce.
- ¿Donde está Edward?- pegunto Emmett después de unos minutos en silencio.
- Están en la Push me coordino con ellos así ya que como sabes Alice no ve nada estando Nessi y Jacob cerca.
- ¿Cuándo se irán a la isla?- pregunto Esme.
- Lo mejor sería que esta misma noche salieran de aquí, pero es muy precipitado.- me miró Carlisle cuando le miré con cara de agobio.- tienen que preparar las cosas necesarias para llevarse y tengo que hablar con Gruñez para que condicionen la casa, hace mucho tiempo que está cerrada. Mañana a primera hora deberían salir sin demora. Más tarde llamare a Bella para que se prepare. Y vosotros Emmett deberíais ir a la casa y coger lo necesario para Ashley, que Jasper os acompañe.

Emmett asintió con la cabeza y con una dulce mirada consiguió moverme del sofá y despegarme de su pecho donde me había moldeado a él para no separarme jamás.

Cuando llegamos a la casa me puse hacer una pequeña maleta mientras Emmett y Jasper me esperaban abajo en el salón.

- ¿Ya se lo has dicho?- oí preguntar Jasper a mi salvador.
- Si, me he declarado esta mañana en nuestro pequeño paraíso…- se quedó cayado unos segundos yo me senté en el primer escalón de las escaleras y me apoyé en la barandilla supuse que sabían que estaba allí pero no dijeron nada Emmett continuo hablando.- es tan bonita que solo pensar que vamos a estar unos días separados me hace sentir vacío. Hace tiempo que Ashley es mi mundo, mi sueño, mi esperanza ella es mi vida entera y no voy a dejar que nada me separe de ella.- se me humedecieron los ojos al escuchar esas palabras ten hermosas que había dicho mi amado sobre mí.
- Todo acabará pronto y podrás estar con ella sin obstáculos. ¿La vas a convertir?
- Solo si me lo pide ella y si veo que está preparada.

Me levanté y bajé las escaleras muy despacio, los dos vampiros dejaron de hablar y se colocaron en la puerta de salida esperándome, cuando baje Emmett me cogió la maleta y dándome un beso en la frente abrió la puerta.

Ese tema, el cambio de mi mortalidad por la inmortalidad, también lo tenía en mi mente, ahora no estaba preparada pero cuando todo acabara le pediría a Emmett que me convirtiera en lo que era él, un vampiro, para poder estar eternamente a su lado, quería estar con él toda mi vida o como ellos decían, toda nuestra existencia.

- Me gustaría darme un baño caliente para relajar mis músculos.- le dije a mi salvador sentándome en la cama mientras el colocaba mi pequeña maleta encima del sillón que tenían adornando su habitación.
- Déjalo en mis manos.

Me dedicó esa sonrisa que me aturdía y se metió en el baño, escuché como de los grifos de la bañera salía un potente chorro de agua y a los pocos segundos apareció por la puerta con una gran sonrisa.

- Ya esta, te espero en el jardín, voy a darle una paliza a Jasper.- sonrío divertido con cara de niño malo.- tomate todo el tiempo que quieras.- me acarició la mejilla con una mano y seguidamente con una pequeña presión en mi cuello me atrajo hacia el dándome un suave beso en los labios.
- Gracias Emmett.
Estuve buen rato en la bañera llena de espuma con mis cascos de música puestos, la música me relajaba muchísimo, era mi vía de escape a los malos pensamientos y a todas mis preocupaciones aunque solo fuera por unas horas. Salí casi arrugada pero no me importó, me sentía mejor, me vestí y bajé al salón. Por el camino me encontré a Esme que estaba decorando la casa de nuevo, le encantaba cambiar la decoración cada tres por tres, llegué a pensar que eso era también su vía de escape a todas las preocupaciones.

Me saludó dándome un beso en la cara y me dijo que Emmett estaba en el jardín.
También me encontré a Alice sentada en el sofá acurrucada a su esposo que este la abrazaba y le acariciaba dulcemente.

- Hola Alice, ¿has visto algo más? ¿Has visto a mi hermano?
- No, sigue todo igual y tranquila que tu hermano no va a estar en la lucha y a tus padres tampoco los veo en ella.

En ese mismo instante en que estábamos hablando escuchamos a Rosalie discutir en el jardín en voz a grito y muy alterada, nos giramos los tres y la vimos discutiendo con Emmett. Adam no se encontraba en la instancia en esos momento, pensé que estaría con Carlisle por que el tampoco se encontraba.

Me dirigí lentamente a la puerta del jardín, Emmett me miró de reojos mientras Rosalie no paraba de gritarle muy enfadada.

- Será mejor que lo dejemos Rosalie.- le dijo mi amado con voz auto controlado pero con los brazos muy tensos.
- No me voy a callar que se entere de una vez que por…
- Cállate Rosalie.- pude apreciar como a Emmett le estaba cambiando el color de los ojos a un miel más oscuro, no era el color que se le ponía cuando tenía sed, no, este era de ira y rabia hacia la mujer que le estaba gritando.
- Ella tiene la culpa de todo no te das cuenta, que desde que ha llegado a esta casa las cosas van de mal en peor, no vamos a salir vivos de la lucha, que se entere de una vez de la desgracia que ha traído a esta casa.- todo esto le decía con una expresión muy violenta.

Vi como Emmett se le estaba acabando la paciencia y no quería que se pelearan a si que me acerque a él muy despacio ya que Rosalie me aterraba.

- Ashley vete de aquí.- me dijo Emmett sin mirarme.
- Emmett… no quiero que os peléis por favor.
- Pues no haber venido a esta casa, desde que estas aquí ya no somos una familia unida, Carlisle pasa más tiempo al teléfono y fuera que con su esposa, Reneesme se ha tenido que ir para que Alice pueda ver sus visiones, mi pareja no puede estar más de dos minutos en la casa porque estas tu y dentro de dos días ya veremos quién sale vivo de la lucha y todo es por tu culpa…

No pudo acabar la frase ya que Emmett arremetió contra ella dándole un fuerte empujón, yo grite asustada y vi como Jasper cogía a Emmett de los brazos.

- Vamos a tranquilizarnos Emmett.- le dijo Jasper empujándolo hacia la casa. Alice fue ayudar a su hermana que esta yacía en el suelo a dos kilómetros de donde estábamos. Y Esme me cogió de la cintura y también me adentró en la casa.
- Vamos…- Emmett me cogió de la mano y subimos las escaleras, nos metimos en su habitación y allí cerrando la puerta se sentó en el suelo apoyando le espalda en ella y cerrando los ojos.
- Emmett yo no… no quiero que te pelees con ella yo…

Me acerqué a él y me senté a su lado, Emmett me rodeó con un brazo y me atrajo hasta su pecho donde apoye mi cabeza.

- Siento que hayas tenido que presenciar esto, Rosalie es muy nerviosa y se descontrola a la mínima.
- Pero ella tiene razón Emmett.
- No vuelvas a decir eso, tú no tienes la culpa de nada ¿me oyes?- comenzó a elevar la voz, aun estaba nervioso.- Ashley cariño eres mi vida y mi vida sin ti es un vacío oscuro que no me gustaría caer en él, tú no tienes la culpa de nada, eres mi mundo, mi sonido, mi presencia lo eres todo y no puedo permitir que nadie te hiera.- me dio un suave beso en la frente.- cuando se calme vera las cosas de otra forma, no temas que no voy a quedar mal con ella por una simple discusión.

Se quedó pensativo y yo me quedé en silencio, Rosalie tenía razón y me daba igual lo que dijera Emmett.

Me debí quedar dormida por que cuando desperté estaba tumbada en la cama y Emmett no estaba, debía de estar anocheciendo ya que estaba muy oscuro y estaba cayendo una tormenta muy fuerte, me levante de la cama y salí de la habitación, pasé por la puerta del despacho de Carlisle allí estaba él hablando de lo ocurrido con sus dos hijos Emmett y Rosalie, no quise interrumpir y fui directamente al salón donde estaba Esme sola preparando la mesa.

- Hola cielo, te he preparado al cena debes de estar hambrienta no has comido nada este medio día.
- Gracias Esme la verdad es que tengo un hambre de oso.-Las dos nos reímos.- Esme ¿sabes si Carlisle ha hablado con Bella?
- Si cariño, mañana a las siete sale vuestro vuelo, no temas.- Esme me cogió de las manos.- todo saldrá bien cielo, se que tienes esa frase muy oída pero si te la decimos es porque es así, y no quiero que pienses que Rosalie te tiene manía ni que tiene razón en lo que ha dicho esta tarde, ella no lo ha dicho de corazón, ella te quiere mucho pero es muy nerviosa y lo lleva de otra forma.

No dije nada le abracé fuertemente, necesitaba el abrazo de mi madre pero como ella no estaba a mi lado me aferre a Esme como mi propia madre, era tan dulce y cariñosa que hacía que me sintiera bien.

- Ahora come algo cielo.

Después de cenar me senté en el sofá y por primera vez encendí el plasma gigante que tenían como televisión y comencé hacer zapping, Emmett y Rosalie aun no habían bajado del despacho y no me gustaba la idea de que Carlisle les estuviera echando la bronca por lo ocurrido, lo ocurrido por mi culpa.

- Hola.- me sobresalto al voz de Emmett a mi espalda.- ¿te he asustado?
- No, es que me has pillado despistada…. ¿que tal allí arriba?
- Nada malo Carlisle no ha llegado a torturarnos.- se río suavemente y se sentó a mi lado.- ¿que estás viendo?
- Te parecerá irónico pero estoy viendo una de vampiros. ¿Quieres poner tu algo?- le dije dándole el mando.
- No, prefiero mirar esos ojos que reflejan el amanecer de una persona enamorada.- me ruborice un poco.- tu amor hace que mi alma salga de su escondite y sienta el placer que me da estar a tu lado.- mi cuerpo comenzó a temblar de nuevo y a él se le escapo una risotada.- ¿subimos?- me dijo señalando las escaleras con la cabeza.
- Si.- le dije casi sin aliento me tenia loquita de amor.

Subimos a la habitación y nos cruzamos con Carlisle que este me saludo y continuo con lo que estaba haciendo, me senté en la cama cediéndole un sitio a Emmett. Me abrazó en cuanto se acomodo a mi lado.

- Me ha dicho Esme que mañana a las siete sale el avión.- noté como se entristecía el ánimo de mi salvador.- Tengo miedo.
- Lo sé, pero no quiero que temas por nuestras vidas lo tenemos controlado como ya te ha dicho Carlisle esta mañana.
- Pero si te pasa algo Emmett me moriré, solo existes tu en mi vida.
- ¿Cómo puedo hacer para que me creas? No te voy a dejar por que no me va a pasar nada. ¿Que puedo hacer para demostrártelo?
- Bésame…necesito sentirte…cada vez que me besas en mi cuerpo recorren mil sensaciones distinta… te necesito Emmett.

Delicadamente Emmett me tumbo en la cama y rodeándome con sus fuertes brazos comenzó a besarme dulcemente en los labios, sentí su presión en mi pecho haciéndome sentir una pasión muy fuerte, tuve la sensación que me iba a fundir dentro de él. Llegando un poco más lejos Emmett comenzó a besarme por el cuello rozando sus labios lentamente por mi garganta.

- ¿Ahora me crees?- “No pares” pensé.
- Aun no.- Emmett se rió y se incorporo apenas sin darme yo cuenta.
- Lo siento Ashley tengo que ir de caza, no puedo arriesgarme tanto, compréndelo.
- Lo comprendo Emmett.- le dedique mi mejor sonrisa para que no se sintiera culpable.- me gustaría leerte una carta que te escribe hace un tiempo, cuando aun no nos conocíamos bien.
- Me escribiste una carta ¿y eso?
- Para que supieras lo que sentía por ti pero nunca me atreví a dártela por miedo a que me rechazaras.
- Soy todo oído.
Se sentó de nuevo a mi lado y me rodeó con sus brazos, saqué de la mesita la carta y me acomodé en su pecho.

- Bueno la carta empieza así.- noté como sonreía agradecido y se amoldaba a mi cuerpo abrazándome con presión pero sin llegar hacerme daño.

“Mi vida, te amo desde el primer momento que te conocí, y mucho mas, más ahora, porque el camino que estamos recorriendo me ha unido mas a ti....
Así, sin querer, sucedió, porque el primer día que te vi tu sonrisa y tu mirada me cautivaron, ese brillo espectacular en tu rostro jamás lo he percibido en nadie más, y que hasta ahora sigue siendo en lo que pienso al final del día y lo primero cuando despierto.
Te amo por tu paciencia, por tu comprensión, por el frío de tus brazos cuando me salvaste que me recordaron donde estaba mi refugio, mi hogar, mi pasión....Te amo porque me diste la libertad para que descubriera lo que más valoro en ti.
Te amo porque me has dado fortaleza cuando mi corazón ha estado a punto de desfallecer, y me has dado en ese momento lo que más necesitaba.... seguridad, para atreverme a volar. Te amo, por la forma en que me haces sentir amada.... porque tú has sido la maravillosa persona que me ha enseñado todas las oportunidades que tiene la vida....
Tú me alimentas porque solo vivo de ti...tú me cautivas porque solo puedo mirarte a ti.
Te amo y siempre lo haré”
- ¿Te ha gustado? Quería hacerla más larga pero no pude por las cosas que nos han pasado.
- Es lo más hermoso que me han dicho en toda mi existencia. Te amo
Y con eso último nos fundimos en un apasionado beso que esta vez duro más que el anterior.


Safe Creative #0910164692099
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martes, 13 de octubre de 2009

ETERNIDAD: 5º Capítulo; Primer Contacto



Primer Contacto

Había pasado unas tres semanas desde que Emmett me llevó a ese lugar tan bonito, a ese lugar donde los dos estuvimos relajados y en donde tuvimos el primer contacto físico-atrayente.

En mi cabeza aun rondaba el querer ir al bosque a buscar a mi hermano, él sabía perfectamente cuando y donde se realizaría la transformación y yo estaba convencida de que sus apariciones eran para advertirme del peligro que corría pero tanto Emmett como el resto de la familia se negaban a que fuera al bosque, a que tuviera contacto directo con él y eso me frustraba, no me dejaban participar en el asunto y eso que era yo la protagonista. Carlisle no había encontrado nada mas sobre el asunto y eso que empleaba casi todo el tiempo en averiguarlo con conocidos, yéndose de visita e incluso tirándose horas y horas al teléfono.

Unos días después del primer rastreo que hicieron, Carlisle me llamo a su despacho y me persuadió a que le contara el sueño, ese sueño que temía que se hiciera realidad. Me dijo que Emmett se encontraba muy preocupado desde esa noche y tuve que contárselo, me dolía ver a Emmett sufriendo por mi culpa, a Carlisle le preocupo un poco pero le quito importancia en mi presencia para que no temiera pero no era tonta sabía perfectamente que era peligroso. Durante esos días estaba distraída ya que en el trabajo el director me pidió que fuera preparando un grupo para el fin de curso, quería que fuera yo con la ayuda de los alumnos que organizáramos el baile de fin de curso. Alice estaba emocionadísima le encantaba organizar fiestas y debo admitir que era ella la que se estaba encargando de todo yo solo me centraba en el grupo de música que lo tenía muy difícil ya que todos mis alumnos eran merecedores de participar.

Reneesme y yo en esas semanas tuvimos mucho contacto, nos estábamos haciendo muy buenas amigas, era divertido estar con ellos, los licántropos. Me llevaron un par de veces a la Push, cuando los Cullen se iban de rastreo, y me lo pasaba en grande escuchando las historias de los Quileutes, y viendo peleas amistosas entre los grandes lobos. También me hice muy buena amiga de Seth, me llamaba todos los días y nos tirábamos horas hablando por teléfono, él su pareja Angelina y yo.

- Tío, por fa, ahora que no están mis padres déjame que le dé un repaso de nuestras vidas a Ashley con mi don, por fa, por fa…- le puso cara de bebe a Emmett y este no se pudo contener.-
- Esta bien…
- Gracias tío.- le dio un abrazo eufórico.
- Pero antes… Ashley ¿te importa que Reneesme…?
- Lo estoy deseando.

Nos encontrábamos en el salón viendo una película de risa los cinco, Emmett, Esme, Nessi, Jacob y yo. Yo estaba en el sofá entre Emmett y Esme, Nessi aparto de un tirón a su tío y se colocó a mi lado.

- Te va a impresionar al principio pero no temas que no duele.- me dijo muy segura de si misma y con mucha alegría en su cara.

Se me acercó lentamente con una mano en alto, al principio tuve un poco de miedo, no lo niego. Mire a Emmett que este a su vez me dedico una gran sonrisa. Reneesme reposo su mano en mi mejilla y algo increíble sucedió, di un pequeño alarido pero de sorpresa, en mi mente se iban proyectando imágenes de sus padres, de Jacob, Alice… incluso imágenes íntimas entre su pareja y ella, era alucinante, me estaba proyectando toda su vida como en diapositivas dentro de mi cabeza.

- ¡Reneesme no!- gritó Edward entrando por la puerta.

La niña se apartó pero quería mas, la cogí de nuevo de las dos manos y me las coloque en mi cara.

- Déjala Edward.- me quejé, y ella continuó proyectándome más información.
- Le he dado permiso Edward.- oí decir a Emmett tranquilizándole.
- Y eso es todo Ashley! ¿Te ha gustado?
- Ha sido impresionante, ¿Cómo le puedes negar ese don a tu hija?- le pregunte a Edward.- es alucinante.
- Solo lo tiene prohibido en humanos.- me corrigió Bella al ver que acusaba a su marido.
- Hazme un favor, a partir de ahora quiero que te comuniques así con migo, me ha encantado.
- Trato hecho. ¿Ves papa como le iba a gustar?

Se burló de su padre, este puso los ojos en blanco y no añadió nada más a la conversación.

Dos días más tarde los chicos estaban más contentos, sobre todo Nessi, ya que había comenzado las vacaciones de pascuas en el instituto. Ahora tendrían diez días sin hacer otra cosa más que protegerme a mí, lo odiaba, odiaba que se perdieran otras cosas solo por estar a mi lado, pero no podía hacer nada, no atendían a mis suplicas, estaban empeñados en protegerme día y noche. Me resigné e intente pasarlo lo mejor posible con ellos y organizar el fin de curso con Alice ya que faltaba poco para el día.

- Alice y si en vez de dirigir la fiesta a los años cuarenta lo enfocamos a los años ochenta, no sé, solemos tocar mas ese tema en clase y será más fácil para los chicos. No podemos pedirles que se aprendan ahora con los finales encima música distinta.
- Esta bien… cambiare esto por esto y…- Alice se concentró en la pequeña libreta donde lo tenía todo apuntado y hablando sola salió del salón.-
- Se toma muy enserio todo esto de las fiestas ¿no? – Pregunte incrédula a mis oyentes que se encontraban en ese mismo instante mirándome.
- ¡Es su pasión! :- Afirmaron Emmett y Esme a la vez.
- Que aburrimiento, podíamos ir al río a molestar un poco a los peces.- Anuncio Reneesme bostezando.
- ¿A molestar a los peces?
- Si Ashley es muy divertido ¿te apuntas?
- Vale. Pero me tendrás que explicar de qué va.

Reneesme me cogió de la mano y salimos de la estancia casi volando, tuve que darle algún que otro estirón para recordarle que yo no podía correr como ellos.
Detrás de nosotros nos siguieron Emmett y Bella.
Jacob se encontraba de visita familiar y Edward estaba ayudando a Carlisle en un asunto que no supe y que es esos instantes no me interesaba mucho.

- A este juego jugábamos mi madre y yo cuando era pequeña, es muy sencillo, tiramos piedras al río y cuando salten los peces tenemos que cogerlos al vuelo y la que mas coja es la que gana.
- ¿Y que se gana?- pregunte con cara de alucinada. ¡Menudo juego más raro!, yo lo llamaría pescar a la antigua usanza pero… a los vampiros no hay quien los entienda.

¡Pensé incrédula!

- Nada, pero la que pierda es esclava de la ganadora durante un mes.
-Ah!- me reí entre mi misma.

Sin dar ninguna señal de comienzo madre e hija comenzaron a lanzar piedras al río, Emmett riéndose se sentó en una enorme roca en la orilla del río (roca que a mi forma de ver parecía que la hubieran colocado allí a propósito) y me tendió la mano para que me sentara a su lado.

- Cuidado no te mojes.- hablo dulcemente Emmett ayudándome a sentarme en la roca sin meter los pies en el agua.
- Gracias. Que juego más raro ¿no?- él se río fuertemente.
- Reneesme es muy juguetona y a todo le saca una diversión, una vez le dio por cazar mariposas y luego soltarlas en la casa y con un atrapa mariposas cogerlas y soltarlas de nuevo fuera antes que los demás.
- ¡Ya!- dije mirando a la niña que se lo estaba pasando en grande.

Emmett me cogió de la cintura debido a que me estaba resbalando de la roca y me atrajo hacia él, comencé a temblar, odiaba esa reacción por que Emmett se daba cuenta y pensaría que estaría loca o algo por el estilo, me dedico una sonrisa como de disculpa por hacer que reaccionara así y yo le dedique una sonrisa avergonzada.

Algo sucedió en ese mismo instante en el bosque, algo que no pude notar, oír, ni oler, algo que hizo que los vampiros que se encontraban dentro de la casa y los vampiros que me acompañaban se reunieran, apenas sin yo pestañear, en un circulo a la orilla del río dejándome en el centro detrás de un gran escudo, Emmett.

- ¿Que pasa?- pregunte sin aliento, asustada al ver que los Cullen envarados miraban al bosque y estaban todos muy tensos.
- Son dos adultos y un joven.- hablo muy serio Edward protegiendo a su hija.
-¡Marcos!- susurre y seguidamente pensé en mis padres.
- No Ashley, no es Marcos.- me dijo Jasper muy convencido.
- Se están acercando.-volvió a hablar Edward.- son los padres de Ashley, el tercero no lo reconozco pero aseguraría que es un neófito.

Al oír a Edward mis piernas comenzaron a flojear, note como mi cuerpo se desvanecía, ¡Mis padres! Los iba a ver después de tanto tiempo, por fin iba a poder hablar con ellos, ¡Mis padres! Por fin les iba a poder preguntar ¿por que me abandonaron? ¿Por que se fueron a convertirse en lo que son dejándome sola? ¿Por que…?

- Quieren advertirnos de…- Edward dejo de hablar cuando mi padre apareció entre los árboles.
- ¡Papa!- grité.

Mi padre me miro directo a los ojos y su cara se relajo, me entraron ganas de ir abrazarle, de llorar, de grita e incluso me entraron ganas de pegarle por haberme abandonado pero Emmett me tenía bien sujeta.

- Buenos días.- comenzó hablar Carlisle con tono pacificador.

Algo otra vez inaudible ocurrió en el bosque, mi padre se volvió a envarar y mirando al bosque salió corriendo a su interior.

- ¿Qué ocurre Edward?- pregunto Carlisle preocupado.
- Maison les ha llamado dice que aborten la misión… los lobos están en el bosque.
- Vamos tras ellos.- ordeno Carlisle.
- ¡NO!- grite cogiéndole la mano a Emmett.

Pero Emmett me soltó pasando mi mano a la mano de Esme que esta me agarro con fuerza y dándome un beso en la frente se alejo a toda velocidad detrás de sus hermanos y de Carlisle que encabezaba al grupo.

Los miembros varones de los Cullen salieron detrás de ellos adentrándose en el bosque y a mí me arrastraron al interior de la casa a pesar de mi resistencia.

Se pusieron hablar entre ellas mientras yo estaba de pie mirando la ventana, no entendí bien lo que decían ya que hablaban muy rápido, Reneesme se acercó a mí y me abrazo fuertemente trasmitiéndome tranquilidad y transmitiéndome seguridad, seguridad de que no le iba a pasar nada malo a su familia.

No tardaron en regresar, esta vez no venían solos Seth, Jacob y Quil les acompañaban.

- Se han vuelto a escapar pero esta vez ya conocemos el efluvio de Maison, lo tendremos más fácil a la próxima vez. Creemos que el escondite lo tienen en una pequeña isla cerca de Forks, esta misma noche comenzaremos el rastreo.- Nos informo Carlisle medio sonriente quitándole importancia al tema.
- ¿Que quería mi padre?
- Por lo que he podido leer en su mente Ashley venia a advertirnos de que no somos obstáculo para ellos y que pronto vendrán a por ti.
- Podrías haberte ahorrado eso.- le gruño Emmett que siempre estaba evitando las cosas peligrosas para mantenerme tranquila y sin preocupaciones, pero le agradecí a Edward que me dijera la verdad.
- Sam ha ordenado al resto que hagan guardia esta noche. Nosotros nos quedaremos por aquí.- anuncio Jacob jugueteando con el pelo de su amada.
- No te preocupes Ashley, sabes de sobra que no vamos a dejar que te hagan nada.- me dijo Esme frotándome el brazo.

Siempre igual “no te preocupes” de verdad que estaba cansada de que siempre me dijera lo mismo pero debía confiar aun mas en ellos aunque no tenía miedo de que me hicieran daño, tenía miedo de que a la persona que mas amaba y a mi nueva familia les ocurriera algo.

- Te voy a pedir Ashley que esta noche, la pases aquí con nosotros, debemos estar agrupados y coordinados por si se les ocurre aparecer de nuevo.- me dijo Carlisle.- Jasper, Alice ir a su casa y traer lo necesario para esta noche.
- De acuerdo… ¿quieres que te traiga algo en especial Ashley?- me pregunto Alice sonriente.
- Creo que no.- le conteste con muy poco animo.

Me quedé sentada en el sofá con la mirada perdida mientras los demás no paraban de ir de aquí allá a paso de vampiro.

Las manos de Emmett cogieron las mías suavemente, me levanto del sofá y me condujo hacia las escaleras.

- Vamos a descansar Ashley, te sentara bien.

Subimos las escaleras y me llevo a su habitación donde habían colocado una cama de matrimonio y allí me tumbó y acariciándome el pelo me quedé dormida.
¡La noche fue tranquila!
Hicieron dos grupos de caza rápida ( cazar por los alrededores sin tardar más de veinticuatro horas), el primer grupo compuesto por Alice, Jasper, Adam, Rosalie y Esme salieron en primer lugar a primera hora de la mañana cuando aún estaba dormida, a sus regresos salieron el segundo turno compuesto por Emmett, Bella, Edward y Carlisle.

- ¡No tardare!- se despidió Emmett acariciándome el hombro, contacto físico-atrayente que desde aquel día no habíamos tenido, el corazón comenzó a latir con fuerza y él me sonrío- pórtate bien y no salgas fuera sin compañía. ¿Me prometes que obedecerás?
- Te lo prometo- dije casi sin aliento.

Vi como se alejaban a toda velocidad entre los árboles por la parte trasera de la casa, me senté en el porche unos segundos para recuperarme un poco, menos mal que Edward no podía leerme la mente ¡Pensé suspirando!

Subí a la parte de arriba de la casa donde la terraza principal del ático daba al río. Allí me senté en el borde de la barandilla y con mis cascos de música me relaje un poco viendo como de vez en cuando saltaba algún pez que otro, como los pájaros volaban desde lo alto de los árboles y cogían agua al vuelo y recordando la tarde anterior, recordando la cara de mi padre con esos ojos como el rubí, esa expresión de asesino, esa cara transformada en lo que más miedo me daba.

Los Cullen estaban ocupados haciendo sus tareas, la única que de vez en cuando subía era Alice a ver si me encontraba bien y a traerme limonada.

Pasada aproximadamente una hora cuando me disponía a bajar al salón algo se movió entre los árboles, aclaré la vista y lo vi ¡Marcos! Estaba llamándome con la mano, invitándome a que fuera con una expresión de tristeza dibujada en su rostro pero desapareció cuando Alice, Jasper y Rosalie subieron en mi búsqueda. Adam y Esme fueron al río pero no consiguieron seguir su rastro, esta volvió a desaparecer al llegar al mar.

- Vamos Ashley estamos más seguros abajo.- me dijo Alice llevándome a dentro de la casa.
- Era mi hermano y estaba solo.
- No podemos arriesgarnos, ya lo sabes.- me corto Jasper con ese tono autoritario suyo.
- Se ha arriesgado mucho acercándose él solo a la casa ¿no crees?- hablo Rosalie sin quitar la vista del frente.
- Deberíamos llamar a Carlisle.- dijo Alice con preocupación.
- No hace falta alarmarlo, estaba solo no creo que se atreva actuar.
- No va atacar Jasper.- me queje defendiendo a mi hermano.
- Por si acaso estaremos alerta.- volvió a decirme con tono amenazador.

Jasper se colocó de forma vigilante en la puerta del jardín mientras Adam y Rosalie salieron fuera de la casa vigilando el perímetro el río. Alice se subió al ático y Esme comenzó a pintar un cuadro, yo pensé que lo hacía para distraerme pero no lo consiguió.

Debía hacer algo, mi hermano me había llamado, quería que fuera a donde él estaba, y no estaban mis padres ¿quería decirme algo? No estaba segura pero tenía que hacer algo.
Estuve pensando como pasar desapercibida y escaparme de los Cullen pero con mucho cuidado ya que Jacob no estaba y Alice podría visualizarme en sus visiones.
Disimule yéndome al baño y cuando Esme estaba despintada (eso pensé, no estaba muy segura) me desvíe al garaje, cogí el coche de Jasper y me puse rumbo a la Push, tenía que hablar con Reneesme, solo ella me ayudaría a encontrar a mi hermano con la ayuda de los licántropos.

- Reneesme, Jacob me tenéis que ayudar- les dije saliendo del coche y a plena voz.
- ¿Que estás haciendo aquí? Sabes perfectamente que no puedes salir de la ciudad sin nadie que te acompañe ¿te has escapado?- me riño Reneesme con tono amenazador.
- Por favor me tenéis que ayudar, he vuelto a ver a mi hermano cerca de la casa, se que quiere anunciarme algo y con Emmett o la familia a mi lado no se atreve acercarse, me tenéis que acompañar al bosque.
- No.- se negó Jacob con voz autoritaria.
- Por favor Jacob a ti no te conoce, no conoce tu efluvio, necesito hablar con él, será de gran ayuda, él sabe cuando y donde se realizara la transformación, es muy importante, si hubiera querido hacerme daño ya lo hubiera hecho.
- No voy a poner en peligro a Reneesme.
- Es solo un niño de ocho años cariño, si Ashley, te vamos ayudar… no me mires con esa cara Jacob llama a Seth que nos acompañe.
- ¿Por que siempre te sales con la tuya Nessi?
- Será porque me quieres.- le dio un beso en la casa burlonamente.- venga llama a Seth que no tenemos todo el día.
- Gracias Reneesme. – le abrace fuertemente, era la única persona en la familia que me entendía o la única que no me veía como algo frágil.

En menos de un segundo Seth apareció entre los árboles del bosque abrochándose la camisa en el lugar donde nos encontrábamos nosotros y nos pusimos de camino a Seattle. Lo que duró el camino solo hablaba Seth, conversación que no logré entender con claridad ya que estaba sumida en mis pensamientos, pensando como seria el encuentro con mi hermano.

- Vale chicas, iremos detrás de vosotros en forma de lobo, no os salgáis del protocolo. Ashley recuerda que no puedes acercarte a él, no es como los Cullen y si te pasara algo Emmett me mataría ¿entendido?

Le afirmé con la cabeza y cogiendo la mano de Nessi nos adentramos en el bosque mientras Jacob y Seth entraban en fase.

- No tengas miedo Ashley, ese estado es el primero que captan y les excita mogollón- le mire de reojos e intente calmarme-. Esta cerca lo huelo.

En efecto Marcos apareció de entre los árboles justo enfrente de nosotras y con una postura amenazadora nos miro a las dos fijamente, Reneesme se envaró un poco colocándose delante de mí.

- Esta bien Reneesme no nos va hacer nada.
- No te puedes fiar, confía en mí esto es simplemente para imponerle un poco. (Puse los ojos en blanco se notaba que a Reneesme nunca le habían dejado estar en una pelea o en algo similar)
- Marcos.
- Vente de aquí, sal de la ciudad, estas en peligro.- su voz me impacto ya no tenía esa voz dulce de niño que solía poner cuando era humano, me entraron ganas de llorar.-
- ¿Por qué?
- No puedo hablar, vete hermanita, no dejes que te hagan esto.- señalo su cuerpo con las dos manos.- son monstruos, animales sin compasión, son criaturas… - cambio de posición y en sus ojos pude ver el terror que algo en el bosque le había ocasionado. – tengo que irme… corre Ashley no dejes que te encuentren (estaba asustado) márchate antes del eclipse…
- Marcos y los papas…
- Son como ellos, huye…
- Marcos, ¿pero cuándo será el día exacto?...

No puede ver exactamente de donde salieron las cuatro sombras borrosas que vi pasar por delante de mí pero en cuestión de segundos me vi rodeada por Edward, Bella, Jasper y Emmett, Marcos desapareció.

- ¿Que estabas haciendo Reneesme? – Le grito Edward a su hija, los lobos aparecieron en forma humana colocándose detrás de ella.-
- Edward, Nessi….
-Cállate Jacob sabes perfectamente que no aguanto que te metas entra mi hija y yo cuando estamos hablando.
- Papa yo…
- Ella no tiene la culpa.- le espete, pero Edward ignorándome continuo echándole la bronca a Nessi.- Edward – le grite poniéndome entre los dos, él me gruño y seguidamente escuche como del pecho de Emmett salía un rugido aun más potente.
- ¡Ya! – Grito Bella.- vamos a casa y hablamos de esto ¿vale chicos?- miro a su marido y a su cuñado simultáneamente que estos a su vez se miraban entre si.

Bella cogió a su hija de la mano y se pusieron de camino a la casa, Emmett me rodeó con un brazo y con un movimiento veloz me puso en su espalda y comenzó a correr.

- Emmett, Reneesme no tiene la culpa.- le dije en el oído con la cara recubierta entre su cuello y hombro, el aire me molestaba mucho.- ha sido idea mía.

Él no dijo nada, tenía una expresión violente, me apoye en su hombro y me deje llevar. Una vez en la casa lo primero que hice nada más bajar de la espalda de Emmett y esquivando a los lobos, fue ir a donde se encontraba Reneesme, la cogí de la mano y la coloque detrás de mí, esta vez me tocaba a mí defenderla.

- Antes que digas nada Edward ella no tiene la culpa, la obligue yo.
- La obligaste tú… - se río sarcásticamente.- pero tanto ella como los dos lobos que os acompañaban tienen la suficiente cabeza para saber que era muy peligroso.
- No era peligroso Edward.- comento Seth sin cambiar de postura postrado en el sofá de los Cullen.
- No te metas en esto Seth – le hizo callar Edward.
- No voy a dejar que le des ni un sermón más a tu hija, ella solo quería ayudarme, yo se lo pedí.
- No me importa de quien haya sido la idea de ir al bosque las normas están para obedecerlas y Reneesme no las ha cumplido.
- No he desobedecido ninguna norma por que no me habéis impuesto ninguna, además ya soy bastante mayorcita ¿no crees papa?
- Bastante mayorcita para saber que has puesto en peligro tu vida, la de Ashley y la de los lobos (Jacob bufo sin apartar la mirada de Reneesme)
- Edward no ha sido para mas, por favor vamos a tranquilizarnos un poco.- hablo Carlisle por primera vez con ese tono de voz suyo que relajaba hasta el más nervioso aunque admito que Jasper también tenía su toque.

Emmett no paraba de andar de arriba abajo sin prestar atención a nuestra discusión seguía con expresión dura.

- ¿Que es lo que te ha dicho tu hermano Ashley?- quiso saber Esme.
- Me ha pedido que salga de la ciudad antes del eclipse vienen a por mí.- todos se miraron entre si.
- ¿Te ha dicho quienes son, cuantos o cuando exactamente será?- pregunto Jasper interesado.
- Antes del eclipse…- nos giramos todos a mirar a Carlisle que estaba pensando en voz alta.
- Solo me ha dicho que son bestias, - volví a atraer la atención de todos.- Y quieren hacerme mucho daño.- volví a escuchar ese rugido que me aterrorizaba del pecho de Emmett, lo miré pero seguía nervioso mirando al suelo.- eso es todo lo que me ha dicho.
- ¿Antes del eclipse? ¿Por que?- pregunto Alice mirando a Carlisle pero a su vez como si estuviera intentando ver el futuro pero sin lograr nada a cambio.
- El eclipse.- volvió a decir Carlisle pensativo.
- ¿Que pasa Carlisle? – pregunté asustada ya que faltaba un mes para el próximo eclipse, si no recordaba mal.
- Tengo que investigar más, no temas Ashley.- ya estábamos con lo mismo “no temas” estaba harta de esa frase. Y con esto último Carlisle abandonó el salón sin hacer apenas ruido.

Poco a poco fueron abandonando la estancia todos dejándonos solos a Emmett y a mí. No me gustaba nada su expresión, seguía inquieto y enfadado, quería hablarle pero temía a su reacción, solo me limite a seguirle con la mirada sin decir nada.

- ¿Por que lo has hecho?- hablo tras unos minutos en silencio que a mí me parecieron horas.
- Tenía que hablar con él y tú… tú has estado negándomelo todo este tiempo.
- Y has tenido que recurrir a la más débil de la familia.
- La más débil no Emmett, a la que me comprende, además Jacob y Seth estaban con nosotros.
- Podía no haber estado solo, entiendes lo peligroso que ha resultado este asunto.
- Lo sé pero no podía dejar pasar todo esto Emmett, entiéndeme, es mi vida la que está en juego y no puedo dejar que otros paguen por lo que me va a ocurrir… no quiero que os pase nada por eso tenía que saber más, tenía que ver a mi hermano y a tu lado nunca se hubiera dejado ver. Prefiero estar muerta a que os ocurra algo alguno de vosotros.
- No digas tonterías.- en medio segundo tenia a Emmett sentado e mi lado cogiéndome de las manos.- Sabes a la perfección que no voy a permitir que te hagan daño. Pero por favor no vuelvas a ir sola al bosque.- quise rechistar pero me corto.- no sabes lo que te puede pasar a ti o a quien te acompañe.
- Estaba segura Emmett.
- Te repito que era peligroso.- volvió a cambiar al estado duro y tenso.
- No entiendo porque te empeñas en decir que era peligroso, es solo un niño y con un solo licántropo hubiera sobrado o te tengo que recordar que Jacob tiene más fuerza que todos vosotros juntos.- me estaba empezando a enfadar ya que estaba cansada de escuchar que era peligroso, él bufó no como convencido si no como critica.-
- Y yo te tengo que recordar que Marcos ya no es tu hermano si no que es un monstruo y que puede hacerte daño.- eso me dolió, mi hermano no era un monstruo solo una víctima del demonio.
- Tú también eres un monstruo y mira, estoy aquí a tu lado.- me arrepentí nada más acabar la frase ya que vi en la cara de Emmett que le había herido aun mas que el a mí los sentimientos.- Lo siento Emmett no quería decir eso.
- Tienes razón.- Se levantó y tomó rumbo hacia la puerta del garaje.
- Emmett lo siento, perdóname no…- quise ir detrás de él pero me frenó levantando una mano y cerró la puerta con un golpe tan seco que los cimientos temblaron.

Me senté en el sofá de nuevo y comencé a llorar, acaba de herir al ser que mas amaba en el mundo y me sentía fatal. Unas manos me rodearon pegándome a su pecho.

- Se le pasara no temas.- era Reneesme intentándome anima.
- Le he llamado monstruo ¿Como me va a perdonar?
- No ha sido de corazón y eso él lo sabe lo que pasa que ahora está furioso y no quiere pagarlo contigo por eso se ha ido.
- Me siento fatal.

Reneesme me tocó la cara y comenzó a proyectarme imágenes hermosas de paisajes, pájaros y esa risa suya que contagiaba al más deprimido. Me acurruqué en su regazo y allí me quede dormida.

Tuve un sueño maravilloso donde me encontraba en medio de una explanada rodeada de flores de todo tipo de color y olor, tumbada en el césped absorbiendo todo el calor que radiaba el sol, al lado del amor de mi vida, ese amor que había herido con mis palabras tan estúpidas que salieron de mi boca sin pensarlas.



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