sábado, 21 de noviembre de 2009

TRAS LA SOMBRA DE LA ETERNIDAD; Indice de la segundo parte

Luna Nueva


Buenas noches a todas y a todos, voy a ser un poco mala este viernes, no voy a publicar un capítulo si no os voy a contar mi experiencia de anoche.


Anoche día 20-11-09 a las 22:00h de la noche con toda mi familia y con las entradas de cine en la mano fuimos a ver:

"Luna Nueva"

Fue increíblemente genial, nada más sentarme en el asiento del cine varias sensaciones recorrieron mi cuerpo dejándome un poco atontada, sentí alegría, nerviosismo, emoción, lastima.... qué bonita que es la película, si en la primera Edward y Bella se demostraban amor, en esta se demuestran el doble de amor y pasión, Jacob genial, esta....Jo como ha cambiado el niño y se porta muy bien con ella, en el libro me parecía algo pesado y entrometido pero al verle en la peli me ha parecido tan dulce y tan adorable que me encanta, todas mataríamos por tener un amigo así que nos sacara de algún agujero negro. Y no olvidando a mi Emmett que aunque aparece poquísimo cuando sale ummmmmmm.....y el final es lo mejorrrrrr.

Aquí os dejo algunas frases que mas me llenaron y espero que las que no habéis visto la película y cuando la veáis sentís lo mismo que yo. ¡¡Quiero volver a verla!!

- Te garantizo que no volverás a verme, será como si nunca hubiese existido.


- Yo nunca te hare lo que él te hizo, nunca te abandonaré, te lo prometo.


- No me puedes hacer esto, - Tú has elegido no vivir sin ella y no quiero perder a mi hijo.


- Si quieres que sea yo quien te convierta tienes que aceptar una condición,


"CASATE CON MIGO BELLA"

- Hueles a perro mojado.

- Volveré cuando saques al perro a pasear

Os dejo el índice de la segunda parte de la historia para que vayáis especulando sobre lo que va a ocurrir a partir de ahora ya que me habéis echado una broca tremenda por haber matado a una pobre bebe, la hija bonita de Ashley y Emmett jijijij.

Siento no publicar este viernes un capitulo pero me quedan dos capítulos por escribir aun y no quiero que me pille el toro con las publicaciones, el lunes os dejaré el primer capítulo de la segunda parte y no me peguéis por matar a un bebe por favor jajajaj.

Besos y mordiscos a todas.













2º Parte del Indice:

HITORIA NARRADA POR LA HIJA VULTURI

1. LIBERTAD E INDEPENDENCIA………………………Pág. 37

2. FALSAS APARIENCIAS………………………………...Pág. 46

3. LA VERDAD PUEDE MATAR ………………………….Pág.55

4. MENTIRAS………………………………………………...Pág.64

5. DECISIÓN...……………………………………………….Pág.73




lunes, 16 de noviembre de 2009

TRAS LA SOMBRA DE LA ETERNIDAD; 4º Capítulo: Vida Nueva


Vida Nueva


El camino a Colombia fue algo pesado, tras a verme alimentado recientemente y en abundante cantidad mis dos pequeños me pedían más, mi garganta me ardía con el olor tan dulce y apetecible que desprendían los pilotos, mi cuerpo temblaba de deseo por clavar mis colmillos en esos cuellos débiles de los dos humanos y aun quedaban horas para aterrizar. Mi cuerpo ansiaba sangre.
Jasper se sentó a mi lado contándome historias de su pasado para calmarme y Emmett me sostuvo la mano besándola de vez en cuando sin decir nada. Los demás se colocaron alrededor mío haciendo guardia, algo tensos por si me entraba la furia y arremetía contra ellos.
- Carlisle…
- ¿Te encuentras bien? – me preguntó mi amado preocupado cambiando de postura.
- Carlisle, por favor, sácamelos ya… no aguanto esta sed, esta quemazón – Carlisle se acercó a mí y me cogió de las manos arrodillándose enfrente mía.- no lo aguanto, se que os voy hacer daño, no puedo controlarme.
- Si que puedes As, - me dijo con voz dulce, mi cuerpo comenzó a temblar y la quemazón se hacía cada vez más insoportable.- Ashley recuerda esas noches que pensabas que jamás controlarías y ahora lo haces sin esfuerzo.
- No puedo Carlisle, esto me supera.- el avión tembló como si lo hubiera sacudido un tren de alta velocidad.
- Cariño tranquilízate por favor.- me dijo mi amado tocándome la cara.
- No puedo.- de mi pecho salió un gruñido que no quise producir y miré a mi amado con furia.
- Ashley… As mira a Reneesme.- Carlisle me cogió la cara con las dos manos y me obligó a mirarla.- ¿La ves? Si el avión se estrella, ella moría junto a Jacob. Debes tranquilizarte, estamos a punto de aterrizar.

Miré a mi nerviosita que esta me miraba a su vez con pánico en su rostro, estaba aterrorizada, Jacob la abrazaba también asustado de pensar que su único amor podía morir por mi culpa.
- Sé que puedes hacerlo hija, respira.- las palabras de Carlisle no me tranquilizaban, la bestia de mi interior era avivado por la sed incontrolable de mis bebes.

Cerré los ojos unos instantes pensando en otra cosa que no fuera el ardor de mi garganta, mi cuerpo seguía temblando y pausadamente el avión reproducía pequeñas sacudidas que no eran turbulencias del exterior.
En un breve instante un olor a sangre dulce se metió por mi nariz provocando movimientos bruscos en mi vientre.
- ¿Qué estás haciendo Emmett?- oí gritar a Rosalie, abrí los ojos y miré a mi marido que era el lugar donde provenía la sangre.
- Toma As……- mi salvador me ofreció su muñeca donde se había hecho un corte previamente dejando fluir su sangre.
- ¿Estás loco?- se quejó Jasper
- No voy a dejar que mi esposa lo pase mal por culpa de la sed…. Mi vida toma.
- No lo hagas Emmett…no – le empujé el brazo para que lo apartara, no quería beber su sangre por que no estaba segura hasta que punto podía parar de beber.
- Confía en mi cielo esto hará que nuestros bebes se calmen.- vi como todos miraban a Carlisle con la intención de que fuera él quien lo parara pero él se limitó a mirarme y a decirme si con la cabeza.
- Estáis todos locos….- volvió a quejarse Rosalie que se dio la vuelta para no ver el resultado.

Agarré el brazo de mi amado y comencé a succionar su sangre con un poco de furia, noté como Emmett se quejaba de dolor.
Mi corazón quería parar por qué no soportaba ver sufrir a mi salvador pero mi sed quería más, el demonio que ahora controlaba a mis bebes quería mas.
- Ashley es suficiente.- me dijo Carlisle con una voz suave.- para As…. Le estás haciendo daño.

¡Daño! Esa palabra que jamás quería producir a mi amado, al escuchar esa palabra mi pecho se encogió en un dolor insoportable, miré Emmett que intentaba esconder ese dolor bajo esa sonrisa que me aturdía tanto, le estaba haciendo daño, sus ojos lo delataban.
Me separé de su muñeca relamiéndome las pocas gotas que se habían quedado en mis labios y le pedí perdón mirando a Edward que su cuerpo seguía muy tenso al saber lo que estaba pensando. ¡Sí! Edward conseguía leerme la mente cuando mi autocontrol desaparecía dejando salir mi lado animal. Nunca llegó a decírmelo pero sabía que si podía leerme la mente ya que Carlisle sabia cada pensamiento y cada movimiento que realizaba en esos días de luna llena incontrolables.
Edward estaba tenso porque por mi mente recorría la idea de aplacar a mis hermanos e ir a por los pilotos, él sabía lo que pensaba. ¿Llegaría hacer caso a mi mente? No lo tenía muy seguro, no estaba convencida si quería hacerlo en realidad y dejar que mi mejor amiga muriera al provocar que el avión se estrellara.
Emmett me abrazó obligándome acurrucarme en su pecho y con suaves caricias en la espalda y susurros de amor logré tranquilizar a esa bestia que me consumía por dentro.
Al llegar al aeropuerto Esme fingió un desmayo para así despistar a los guardias y a la poca gente que había mientras que mi salvador me llevaba lo antes posible y a toda velocidad al bosque sin esperar a ningún miembro de la familia.
En el bosque me alimenté hasta que mi cuerpo quedó saciado bajo la mirada enamorada de mi marido que sin duda daría la vida por mí.

¡Ahora mis bebes estaban dormidos!

- Perdóname Emmett.- me disculpé mirando en suelo del bosque de regreso a casa, un dolor de culpabilidad me arañaba el pecho.
- ¿Por qué me pides perdón mi vida?- me preguntó Emmett abrazándome y obligándome a parar en seco.- No has hecho nada que merezca mi perdón.
- Te he hecho daño, siempre acabo haciéndote daño y no puedo soportarlo más, tu eres tan bueno, tan dulce y tan cariñoso y yo… mírame soy el demonio personificado que siempre acaba haciendo daño a la persona que más amo en esta vida.- Emmett me cogió la cara con sus dos manos y me obligó a mirarle a los ojos.
- ¿Sabes porque te quiero? Te quiero no solo por cómo eres, sino por como soy yo cuando estoy a tu lado. Tú me haces sentir la persona más feliz de la tierra, tu eres la estrella que siempre quise alcanzar, la que robó mi dolor en la mañana y lo convirtió en pasión. Eres el sol que calienta mi mundo y la luna que me alumbra en la noche. Eres todo lo que siempre he buscado y lo que nunca antes avía encontrado. Verte entre mis brazos es un soplo de aire que me inspira, me alimenta, me excita, me tranquiliza, me perturba y si no te tuviera entre ellos me mataría... Nunca y créeme cuando te digo nunca me has hecho daño mi vida.

Emmett me besó delicadamente acariciándome a su vez la espalda y apoyándome dulcemente en un árbol, mi cuerpo se relajó dejándose llevar por la ternura de mi salvador, hasta que fue interrumpida por Jasper y Adam.
- Emmett, Ashley, Carlisle quiero veros en seguida.- nos comunicó Jasper nervioso.
- Reunión familiar urgente.- añadió Adam.
- ¿Qué ha sucedido?- quiso saber mi amado al ver el estado de nerviosismo de Jasper, que de vez encuando podía usar su poder para el mismo ¡Pensé!
- Alice ha tenido una visión.- no añadió más a la frase y salió corriendo seguido de Adam.

Seguimos a Jasper y a Adam con la misma velocidad que cogieron ellos y entramos en la casa los cuatro juntos, en el sofá se encontraba Alice acurrucada en los brazos de Esme y los demás alrededor de ella, Carlisle bajaba las escaleras en ese mismo instante.
- Carlisle…- saludó mi amado a su padre mientras este bajaba las escaleras.
- Tranquilos esto no va con nosotros…. – le dijo a mi amado tocándole el hombro al ver la preocupación en sus ojos.- Alice ha tenido una visión, es un grupo de vampiros neofitos que están convirtiendo tanto a niños como ancianos, están descontrolados. No sabemos quien los ha creado pero quien lo hizo no era con un buen propósito.
- Pero de eso se puede encargar los Vulturi ¿no?- dijo Nessi como si no le importara la historia.
- Si y no Reneesme, ese grupo de neofitos pasaran por nuestro territorio dentro de un mes, si los Vulturi no se hacen cargo anteriormente tendremos que enfrentarnos a ellos.
- ¿Por qué Carlisle? No hemos tenido suficiente con todo lo que hemos pasado con As.- se quejó Rosalie no gustándole la idea de volver a luchar.
- Se enfrentaran a nosotros cuando pasen por nuestro camino.- afirmó Alice aun con la vista ida.
- Rosalie, ahora son unos diez vampiros sin contar los niños inmortales que les siguen.- mi corazón dio una punzada al recordad a mi hermano.- dentro de un mes serán unos veinte si no son mas y no voy a permitir que unos neofitos descontrolados acaben con la raza humana. Si en mi mano esta detenerlos lo haré. No voy a dejarles pasar por mi casa como si nada. Sé que no os gusta la idea como a mí, tampoco me entusiasma, por eso no os voy a obligaros a que lo hagáis.
- Tampoco te vamos a dejar solo ¿verdad?- le afirmé yo mirando al resto de la familia.
- Tú no vas a luchar.- dijo Emmett muy convencido.
- ¿Por qué?
- Porque estarás a punto de tener a tus hijos Ashley y yo voy a ser el primero en negarte la participación.- dijo Carlisle con autoridad en su voz.- te quedaras con Reneesme.
- Como siempre, Reneesme al cuidado y protección de Ashley.- me quejé sonriendo.
- No, esta vez serás tu quien la cuide y la proteja.- me dijo Edward sonriente.
- Si me dejarais luchar no haría falta ni la mitad de la familia para enfrentarse a ellos, sabéis perfectamente que con mi poder…. Rectifico mis poderes podría con todos.
- No te hagas la valiente Ashley.- dijo Nessi con tristeza.
- No me hago….
- Ashley no vamos a entrar en una discusión, no te vamos a dejar luchar llevando a nuestros hijos aun dentro, además estarás apunto de dar a luz y no sería conveniente que te pusieras de parto en mitad de la lucha… No As, aquí se zanja el tema.- mi marido se puso serio y con una simple mirada de esos ojos que hacían que mi alma se derritiera se me quitaron las ganas de seguir con el tema.
- Ahora os pediría que no os preocuparais y que siguierais vuestra vida normal, yo me encargaré de todo junto a Alice, os iré informando.

La familia fue dispersándose, yéndose cada uno a sus respectivas casa, algunos no muy contentos por la decisión tomada de Carlisle.
Me dolía que me mantuvieran al margen después de adquirir unos poderes que todos sabían perfectamente que controlaba bien y que sería de muy buena ayuda en la lucha, pero mi amado tenía razón no podía poner en peligro a mis bebes.
Faltaban apenas pocas semanas para que esos vampiros neofitos sucumbieran la paz y tranquilidad de mi familia, todos estaban un poco nerviosos por la situación pero muy convencidos de que lo tenían controlado. Alice vio en Volterra movimientos pero todavía no estaban decididos si actuar o no. Yo tenía la esperanza de que Aro al final se decantara por liquidar a esa tropa incontrolable y junto a mi familia derrotar hasta el último ser diabólico de ese alquerre.
Y faltaba apenas un mes para que mis bebes vieran la luz de la vida, para que mis brazos acunaran a esos dos pequeños seres creados desde lo más hondo del amor de mi marido y el mío, para saber por fin como serian esos ojitos llenos de ternura de mis pequeños.
Me encontraba en el sofá viendo documentales sobre el parto y los cuidados del bebe cuando me vino un dolor insoportable en la zona baja de mi abultado vientre. Me incorporé de inmediato no soportando el dolor ¿Cómo un vampiro podía sentir dolor? No sabía que me estaba ocurriendo, el dolor fue aumentando con cada respiración que daba, estaba sola, todos estaba trabajando o en la escuela.
Caí al suelo cundo noté un fuerte desgarro en mi vientre, comencé a gritar de dolor pero nadie podía escucharme, nadie se encontraba cerca de la zona, como pude llegué al teléfono y como pude también marque el número de mi padre.
- Carlisle…-Grité.- Carlisle ayúdame……
- Ashley ¿Qué pasa? Ashley ¿Dónde estás?- me preguntó mi padre con pánico en su voz.
- Estoy en casa…. Mis bebes…. Quieren salir….- volví a gritar de dolor al notar otro fuerte desgarrón en mi vientre.- Carlisle…. Me están mordiendo.
- En seguida voy…- Carlisle colgó inmediatamente.

Me quedé tumbada en el suelo, gritando de dolor y provocando movimientos en la tierra del mismo sufrimiento que me estaban produciendo mis dos pequeños diablillos.
A los pocos segundo Emmett, Edward y Rosalie aparecieron por la puerta seguidos de Carlisle que en ese instante estaba dejando el coche en la puerta.
- Ashley… cariño.- mi salvador me cogió y mi incorporó mirándome con la cara llena de pesar al ver mi sufrimiento, en sus ojos vi reflejado mi dolor.
- Emmett súbela a mi despacho, allí tengo montado todo lo necesario para el parto.- le comunicó Carlisle entrando por la puerta.- Edward voy a necesitar tu ayuda.
- De acuerdo.

Me subieron al despacho de Carlisle donde habían montado una sala de operaciones, yo seguí gritando de dolor, mi vientre se iba abriendo desde su interior dejando paso a mis pequeños, mi amado me tumbó en la camilla y me cogió de los hombros dándome su cariño.
- Carlisle sácamelos ya por favor…- exigí con un grito de dolor.
- No le tocaba aun… ¿Por qué se han adelantado?- preguntó Rosalie con movimiento nerviosos alrededor de la camilla.
- No lo sé Rosalie, te pediría que no te movieran tanto…. Ashley escúchame hija voy a intentar abrirte desde fuera para acabar con este sufrimiento…. Te va a doler.
- Más aun…. Sácamelos Carlisle por favor.- no podía aguantar más ese sufrimiento, ese dolor insoportable como tampoco podía ver la cara de mi salvador descompuesta por mi angustia.

Aunque debo reconocer que no se si era peor el dolor que me producían mis pequeños o el dolor insoportable que me produjo el bisturí de mi padre cuando se clavó en mi vientre de mármol. Un rugido salió de mi pecho cuando intentó clavar la hoja afilada del bisturí.
- ¿Por qué no la anestesias Carlisle? – gruñó también mi marido al ver que me retorcía en la camilla.
- No le va hacer nada la anestesia Emmett, lo sabes…. Tiene que aguantar.
- Aguantar, pero ni siquiera has cortado la piel superficial de su barriga y ya la estas matando de dolor.- Emmett estaba muy alterado.- No podemos dejar que sufra a si Carlisle haz algo.
- De momento te voy a pedir que te relajes o que salgas de la habitación, con tu actitud no ayudas en nada, a mi tampoco me gusta verla en esta situación, así que por favor cálmate un poco y déjame trabajar.- Carlisle parecía algo furioso, estaba sufriendo por mi estado.
- Emmett por favor calma tío.- le dijo Edward con voz pausada pero también llena de nervios.
- Todo pasará mi vida….- le dije casi sin voz a mi amado intentando tocarle la cara, pero no logré alcanzarle por que mi mano se agarró a mi barriga automáticamente cuando sentí otro desgarro.

Emmett gruñó de nuevo pero esta vez de desesperación, Edward andaba muy rápido alrededor de mi con artilugios de medico en la mano, Rosalie cogió a mi amado del brazo y lo apartó de mi lado diciéndole palabras tranquilizadoras y Carlisle abrió mi barriga con el bisturí, ese fue el último dolor desagradable que me impidió tocar a mi salvador. Un chorro de sangre acompañado de un grito salio de mí.
- Aguanta As… aguanta.- me animó Carlisle contraído por la angustia que le provocaba mis gritos.- Edward acerca las cunas los voy a sacar ya…. Rosalie prepara los biberones saldrán hambrientos.

Cuando Carlisle dijo que iba a sacar a mis pequeños, Emmett se colocó a mi lado cogiéndome fuertemente de la mano y acariciándome la cara.
- Ya está cielo, todo va acabar pronto.

Y le creí por que cuando mi amado me susurraba que pronto iba acabar escuché el llanto de mi primer bebe, un llanto lleno de fuerza, un llanto sin lagrimas pero lleno de emociones y el dolor desapareció de mi cuerpo sangriento.

- Es un nene.- dijo Carlisle sonriendo, y me entregó a mi niño enrollado en una mantita mientras terminaba de sacar a mi otro bebe.
- Se llamará Brian, ¿Verdad vida?- me preguntó mi amado con una sonrisa llena de felicidad.
- Si… Brian.- le di un beso a mi bebe y se lo entregué a Rosalie para que lo limpiara y lo alimentara.
- Ashley te voy a sacar a tu hijo y te voy a tener que quemar la herida para que se cierre lo antes posible…. Te va a doler.- dijo Carlisle con pesar y Emmett lo miró con cara de pánico.- tengo que hacerlo Emmett, esta perdiendo mucha sangre.
- Hazlo Carlisle….- mi voz era casi imperceptible, Carlisle tenia razón estaba perdiendo mucha sangre y me encontraba débil y sedienta a la vez.

Pero de nuevo olvidé mi dolor y mi quemazón de garganta cuando Carlisle saco a mi pequeño y me lo entregó.

- Es una nena Ashley.- me comunicó mi padre feliz.- ¿Cómo la vas a llamar?
- Saray….
- As voy a proceder a quemarte la herida…. Aguanta.

Le afirmé con la cabeza y cogiéndome de los brazos de Emmett intenté soportar ese dolor y esa quemazón que me producía mi padre por mi propio bien, intenté aguantar esa angustia hasta que el demonio de mi interior se despertó provocando un temblor en la casa. En ese mismo instante Esme, Jasper y Alice aparecieron por la puerta. Jasper se colocó a mi lado tocándome la frente e intentando tranquilizarme.
- Ashley aguanta, no provoques ningún terremoto…. Mira a nuestros bebes.- me dijo mi amado girándome la cara donde estaban mis bebes en brazos de Esme y Rosalie.
- Ya no queda nada hija, aguanta unos pocos segundos más.- me dijo mi padre animándome y cerrando los ojos me relajé y suspiré cuando el dolor fue desapareciendo poco a poco.

El parto, no fue tan hermoso como los documentales vistos anteriormente decían, ¿por no ser humana? Seguro, pero lo único que podía decir es que el momento más bonito de un parto es cuando una segunda vida toma contacto con el exterior, cuando el niño llora y empieza a moverse independiente, cuando ves esos rostros tan pequeños e indefensos que te llenan el corazón de amor. Tener un hijo es lo más hermoso que te puede pasar, pero tener dos te produce doble sentimiento.
Cuando vi entre mis brazos esas pequeñas criaturas que mi marido y yo habíamos creado con amor sentí varias emociones a la vez, la primera fue ternura de verlos tan pequeños e indefensos, a continuación una sensación de protegerlos contra todo lo peligroso y el tercero un amor más grande que jamás había sentido, un amor sin límite, incondicional, desinteresado hacia unos pequeños seres que robaban el corazón de mi salvador y el mío con sus simples miradas.

Tras varias horas de recuperación por fin pude sostener a mis pequeños en mis brazos pudiendo abrazarles y besarles sin cansarme y sin peligro a que mi ser les hiciera daño, sosteniéndoles en mis brazos sin querer hacer otra cosa que solo mirarles y acariciarles.
- Brian y Saray, me gusta mucho sus nombres As ¿me dejas coger a uno?- me pidió permiso mi mejor amiga con los ojos brillantes de felicidad.
- Si…. Toma…

Le entregué a Brian que en ese momento estaba más tranquilo mientras yo acunaba a mi pequeña que se removía en mis brazo como queriendo algo sin entender el qué.
- ¿Te has dado cuenta mi vida que son iguales a ti?- me preguntó mi marido rebosante de felicidad
- No, si te das cuenta Brian tiene tu cara, es igualito a ti.- le dije contestándole con un dulce beso en los labios.
- ¿Y esto que lleva en el brazo?- preguntó Nessi alarmada, me sobresalte en la cama pero me relajé al ver lo que mi amiga señalaba.
- Es la marca que lleva Ashley en la cadera.- afirmó Carlisle las dudas a su nieta mientras terminaba de recoger los utensilios médicos.
- Si… mira tráelo… si colocamos a los peques así… mira….

Tumbamos a Brian y a Saray en la cama colocándolos uno al lado del otro, y subiéndoles las mangas de las camisetas dejé ver que al unir el brazo derecho de Brian con el izquierdo de Saray se encajaba perfectamente mi marca. Mis bebes habían nacido con la marca dividida.

- ¡Guau! Es increíble, es tan perfecta la división de la marca…. Parece un tatuaje.- Nessi alucinó con los ojos abiertos de par en par.- ¿tendrán poderes como los tuyos As?
- Aun no se sabe Reneesme, son muy pequeños, con el tiempo tal vez.- le aclaró Emmett.

Todo parecía tan perfecto tras el nacimiento de mis bebés… Esme volvió a ser la misma que fue cuando yo aun era humana, Rosalie, Bella y Nessi no se apartaron de mi lado en lo que duraba el día, ayudándome a cuidar a mis pequeños, el amor de Emmett y el mío se hizo más grande con el paso de los días. Había vuelto a tener la confianza y la amistad de Jasper pero… siempre la vida te pone caminos difíciles de escoger o incluso te obliga a que elijas el camino que a ella le viene en gana.

La tropa de neofitos sin rumbo y sin un líder a que seguir estaban a punto de traspasar el territorio de los Cullen y nos teníamos que enfrentar a ellos.
Tras una larga discusión con mi marido y Carlisle,- que gané yo,- pude prepararme para la lucha ya que Carlisle accedió a que participara mientras que Reneesme y Alice se hacían cargo de mis bebes lejos de allí mientras trascurría la lucha.
Los Vulturi también iban a participar según vio Alice días antes en una visión no muy clara debido a la presencia de Nessi.
¡Lo teníamos superado! – eso fue lo que dijo Edward tras leerle la mente de Jacob.

- Alice, Reneesme aquí os dejo estas mochilas, dentro tenéis ropa, pañales y los biberones…. Ahora os traerá Emmett la nevera con la sangre…..- les fui comunicando a mis hermanas algo nerviosa horas antes de la lucha.
- Toda va a salir bien As, no temas.- Me animó Nessi con una media sonrisa.
- No temo por la lucha, me siento orgullosa al sentir por fin que me voy a enfrentar a esos demonios…. La verdad es que tenía ganas de exponer mis poderes a alguien que no fuera mi marido o mi familia y me siento bien al saber que ahora no voy a ser yo la que se esconda de miedo si no ellos…. Estoy nerviosa porque me voy a separar de mis pequeños y no me gusta la idea.
- Los cuidaremos bien no temas.- me afirmó Alice tranquilamente.
- Eso no lo dudo.
- Aquí os traigo la nevera chicas.-dijo Emmett entrando por la puerta.
- Bien, recordar lo que os dijo Carlisle , no os salgáis del camino….- me abracé a cada una de ellas dejando por último a mi niños, Emmett cogió a Brian y yo a la nena y nos abrazamos los dos juntos observando y besando a nuestros pequeños.- mama y papa pronto estarán con vosotros mis pequeños… portaros bien .

Con un simple adiós y con pena en el corazón nos despedimos de Alice y Reneesme que vimos como se adentraban en el bosque acurrucando en sus pechos a mis bebés. Sin pronunciar palabra Emmett y yo fuimos donde se encontraba nuestra familia, preparados ya para ir al bosque y enfrentarnos a esa gente que habían perturbado nuestra paz.

Una vez en los lindes del bosque nos dividimos en dos grupos para así poder rodear a los neofitos, hacia el Este irían Carlisle, Esme, Rosalie, Adam y Jasper que se encargarían de los niños inmortales y los ancianos que pudieran seguir con ellos ya que yo me negué a matar a una pobres criaturas que me recordaban a mi hermano, y al Oeste iríamos Jacob, Bella, Edward, Emmett y yo que nos haríamos cargo de los neofitos adultos e incontrolables. Sin saber cómo los Vulturis atacarían.
Me encontraba algo nerviosa debido a que esa iba a ser mi primera lucha, también me sentía orgullosa y poderosa al poseer esos cuatro dones que me facilitarían la pelea, pero estaba triste de saber que mis pequeños estaban lejos, de que Emmett estaría muy pendiente de mi con el riesgo de salir herido y de tener claro que mi familia iban a matar a unos niños inocentes como mi hermano.

- Se están acercando.- informó Edward parando suavemente de correr.- Emmett, As ir por ese camino, Jacob sigue adelante, nosotros iremos por aquí.- cogió la mano a su esposa y nos separamos de nuevo.
- Emmett prométeme que pase lo que pase no pondrás tu vida en peligro por salvar la mía.
- No pienso prometerte eso porque no lo voy a cumplir.
- Sabes que yo estaré bien….
- Ashley si en algún momento tu vida corre peligro voy a salvarla a sí que no me pidas que me mantenga al margen de ti por qué no lo voy a estar.
- Emmett yo……
- Sssss…. Están ahí.

En cuestión de milésimas de segundo cuatro neofitos aparecieron entre los árboles sin mucho ánimo de hablar, sus intenciones eran atacar con furia y lo antes posible.
Mi cuerpo reaccionó inmediatamente colocándose delante de Emmett, algo que a él no le gustó.
- ¿Creéis que con esa sed de matanza vais a llegar muy lejos? Estáis equivocados….

Sin dejarles apenas reaccionar lancé a dos de ellos contra un árbol con mucha furia…. Emmett se echó encima de los otros dos enzarzándose en una pelea de tres, mientras me aseguraba que Emmett lo tenía controlado me acerqué a los dos vampiros que se encontraban en el suelo confundidos y exhaustos y usando mi poder de atraer cosas a mis manos los levanté acabando con sus vidas en un breve periodo de tiempo.
Una nueva sensación de satisfacción recorrió por mi interior haciendo reír a la bestia que llevaba dentro, en ese momento anisaba matar mas esas sanguijuelas, fui a donde estaba Emmett pero este ya a había acabado con sus vidas.

- Vamos a por más…-le dije algo eufórico, a mi marido.

Me frenó en seco al cogerme del brazo cuando me disponía a correr hacia el interior del bosque.
- No dejes que la bestia de tu interior te domine As…. Esta lucha no es solo tuya, controla tu furia….
- Pero….
- Hazme caso cuando te digo que te controles….- mi marido me cedió una media sonrisa y acariciándome la mejilla me animó a que fuéramos a por mas, no muy convencido de la nueva sensación que me producía el matar vampiros.

A pocos metros nos reunimos con Bella y Edward que se estaban enfrentado a unos cinco vampiros mas, sin llegar a acercarme a ellos lancé a un vampiro que se disponía a atacar a Bella por la espalda poniendo en peligro a Edward que no quitaba ojo a su mujer. También acabamos con ellos en muy poco tiempo. Nos reunimos con Jacob y juntos fuimos en busca del resto de la familia.

- ¿Qué ocurre cariño? – preguntó Bella a su marido cuando este se paró con no muy buena cara.
- Los Vulturi…- todos nos giramos en la dirección donde él estaba mirando.
- Me alegra volver a veros familia Cullen.- saludó cortésmente Demetri apareciendo entre los árboles seguido de Felix y Alec.
- No sé si puedo decir lo mismo.- Le contestó mi marido recordando que estos me querían matar aquel día.
- Vuestra familia está reunida con Aro al otro lado del bosque…. Nos acompañáis.
- Y ¿porque tenemos que fiarnos de vosotros? – le espeté sintiendo la rabia fluir por mis venas, ellos habían matado a mi hermano y a mi padre, Emmett me rodeó la cintura atrayéndome hacia él.
- Ashley… Qué bien te sienta la inmortalidad, estas muy guapa – Me halagó Alec con una sonrisa de no fiar.
- Gracias pero no me vas a convencer con sus sucias palabras.
- Ashley… Carlisle esta con Aro al otro lado, vamos.- me cortó Edward poniéndome mala cara.

Por una parte le agradecí a mi hermano que lo hiciera porque, si no me hubiera interrumpido, la bestia de mi interior abría sumergido enfrentándose a ese ser miserable que tantas ganas quería ver muerto.
Alec me miró con una sonrisa diabólica y nos hizo gesto que les siguiéramos, respiré e intente relajarme pensando en mis dos pequeños.
Al llegar al otro extremo del bosque donde una montaña de cadáveres se alzaba quemándose a llama viva, vimos a mi familia hablando con Aro, Cayo y Marcus.

- El causante de esta tropa inhumana…-escuché decirle Aro a mi padre.- fue un vampiro también neofito…alguien se alimentó de él sin terminar con su vida y eso es lo que ocurre cuando…. Ashley, - interrumpió la conversación en cuanto me vio aparecer detrás de sus súbitos.- Que hermosa te veo, te sienta bien ser una de los nuestros…. ¿que poderes has obtenido de tu antepasado?- preguntó con mucha curiosidad y con un tono urgente, la cara de Cayo no era muy amigable.
- Estamos estudiándolo aun…- dijo Carlisle mirándome con una expresión contraída.- de momento solo puede crear un escudo alredor de su cuerpo para protegerse de lo ataques.
- ¡Ummm! – Dijo no muy convencido- ¿el escudo lo puedes alargar como hace tu hermana Bella? – miré a mi padre que me hizo un gesto para que le contestara a verdad.
- No, solo puedo emplearlo alrededor mío.
- Señor… - nos interrumpió un miembro de la guardia de los Vulturi haciéndose paso entre la multitud de guardianes de la corte y con mucha urgencia.

Mi familia y yo nos quedamos sin aliento cuando vimos aparecer a ese chico con Alice en brazos, inconsciente con el cuerpo en convulsión continua.
Mi cuerpo comenzó a temblar al recordad que en sus brazos iba mi pequeña.

- Alice…- gritó Esme acercándose a ella seguida de Carlisle y Edward.
- Fue atacada por tres vampiros, cuando hemos llegado ella estaba inconsciente, la han mordido varias veces…- escuché a Jasper gruñir de furia, una furia que nunca le había visto emplear, cogiendo a su amada de los brazos del Vulturi.
- ¿Llevaba un bebe en brazos? – preguntó mi amado con terror en la voz.
- ¿Un bebe? – preguntó Aro, seguidamente Marcus, Cayo y él se miraron.
- No, solo llevaba esta manta y….- yo seguía sin poder moverme escuchando cada palabra que decía ese ser como si estuviera en un sueño, la manta que puso en alto para que la visualizáramos era de mi pequeña Saray, mis piernas se aflojaron dejando caer mis rodillas al suelo, Emmett me abrazó
- Reneesme… ¿iba con otra chica?- preguntó Bella asustada igual que yo.
- No, estaba sola.

Jacob salio corriendo transformándose en lobo mientras lo hacia, Bella y Edward le siguieron con la misma velocidad y la misma preocupación en sus pensamientos.

- ¿Nos puedes llevar donde la encontraste? – preguntó mi padre sin fuerza en su voz, mirándome de reojos con el mismo sufrimiento que estaba recorriendo mi cuerpo.
- Si…. Vamos.
- Jasper, Esme llevar a Alice a casa.- cuando mi padre terminó de decir esas palabras la voz de Alice surgió casi sin audio de su boca.- Alice hija… ¿Qué ha ocurrido?
- Alice…- me levanté del suelo en cuanto escuché su voz y me acerqué a ella con demasiada fuerza, una fuerza que no querría enseñar a los Vulturi.- Alice y mi pequeña… ¿Dónde esta Saray, Alice? – mi cuerpo comenzó a descontrolarse un poco y zarandeó el cuerpo de Alice.- Alice donde esta mi hija.- Jasper me gruñó al ver como trataba a su esposa en sus propios brazos.
- Alice cálmate…- me dijo mi padre separándome de ella y entregándome a los brazos de Emmett que este me abrazó con bastante fuerza.- Alice hija ¿Qué ha pasado? ¿Y Reneesme?
- Nos…. Nos separamos….cuando nos iban a atacar….
- ¿Saray esta con Nessi?- pregunté con sollozos.
- No…. A Nessi no la siguieron…. Me siguieron a mi….me quitaron a…. Saray de los brazos…. Lo siento….
- Hay que ir a buscarla.- dijo mi amado sin expresión.
- Lo siento Emmett… esta muerta….Lo siento.

Muerta, mi pequeña muerta, cuando Alice pronunció esas palabras llenas de dolor y culpabilidad el mundo se me cayó encima aplastándome sin piedad. Mi cuerpo comenzó a temblar de furia dejando que mi demonio interior me dominara, de rodillas en el suelo un fuerte gruñido acompañado de un grito salió de mi pecho y la tierra bajo los pies de mis admiradores comenzó a temblar fuertemente, Emmett intentó calmarme abrazándome aun mas fuerte pero sin querer hacerle daño lo lancé quitándomelo de encima. Vi como los Vulturi me dedicaban una sonrisa demoníaca al descubrir mi potente poder.
Escuché decir una y otra vez “Lo siento” de los labios de Alice que esta se removía de dolor en brazos de su amado, ella no tenia la culpa, jamás la culparía, pero la rabia de no poder vengar la muerte de mi pequeña por estar ya muertos esos desgraciados, me comía por dentro.
Emmett se colocó de rodillas enfrente de mí obligándome a mirarle mientras los árboles caían detrás de él, debido al terremoto que estaba provocando mi furia. Al mirarle a los ojos, llenos de dolor igual que los míos, comprendí que no era la única que sufría, mi cuerpo comenzó a relajarse y abrazándome a mi salvador comencé a llorar.

Mi vida se vio envuelta en un camino de dolor y sufrimiento por la desaparición forzosa de mi querida hija. Tras el curso de los días me resultaba durísimo enfrentarme a la pérdida de mi niña querida, porqué tras su marcha se perdió también mi propio ser.

La muerte de un hijo o una hija es una de las experiencias más duras, difíciles y dolorosas que puede sufrir un ser humano, pero que con el tiempo se supera. Al ser vampira e inmortal nunca llegas a superar esa muerte al no poseer el corazón que hace que el sufrimiento se vuelva cada vez mas pequeño con el paso de los años. Y se hace mas duro al ver reflejado la cara de ese ser fallecido cuando la ves en su hermano gemelo.
Emmett y yo nos sentíamos culpables por su perdida por a ver dejado solos a nuestros pequeños, sentíamos que habíamos fracasado en la protección de nuestros hijos, yo jamás le culpe a él por que la culpa era solo mía, si no me hubiera empeñado en luchar ese día mi niña seguiría entre nosotros.

¡No existía manera alguna de describir la magnitud del dolor que sentía tras la muerte de Saray!



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