lunes, 30 de abril de 2012

Buenos días a todos;

Aunque parezca mentira por fin he terminado mi libro y ahora lo que estoy haciendo es repasarlo y añadir los últimos retoques, en cuanto lo tenga a buscas editoriales para poder publicarlo. Se que va a ser difícil pero no hay que perder la esperanza....si alguien conoce algún otro medio para que mi libro llegue a todos aquellos amantes de la lectura por favor será de gran ayuda que me lo comentéis.
 Un saludo y os dejo algo de mi libro....

"-Fue un sueño oscuro, frío y muy extraño…- continuó Tracy, aun sin apartar su mirada de mis ojos.-…me encontraba en una calle fría y oscura, donde mis pies descalzos acariciaban el suelo adoquinado de ese lugar. “¿Dónde estoy?” fue lo primero que mis labios pudieron pronunciar entre el rechinar de mis dientes, provocado por el frío que hacía allí. Miré mi cuerpo y vi que lo único que me cubría era el mismo camisón con que me fui a dormir esa misma noche. Miré al cielo intentando buscar algo, no sé lo que buscaba con exactitud, me sentía extraña, pero no vi nada, solo oscuridad. El cielo parecía un mar oscuro sin vida, no había luna, las estrellas parecían dormidas. Un solo farol que parecía estar levitando, alumbraba esa calle y el miedo se apoderó de mí. Comencé a andar sin dirección observando cada rincón de ese sitio, todo estaba oscuro y frío, a mi derecha pude distinguir entre las sombras unas casas hechas de piedra, con grandes portones de madera y pequeños agujeros que parecían ser ventanas sin nada que las cubriera. Todas construidas iguales. Me dio la sensación de que esas casas estaban abandonadas bajo esas sombras que parecían estar observándome. Eran viejas y descuidadas. A mi izquierda no vi nada, solo un inmenso desierto oscuro.
Seguí andando por esa calle adoquinada sin sentir dolor en mis pies desnudos, solo más frío. La hilera de casas abandonadas continuaba en línea recta,  no había calles paralelas, tampoco había calles entre casa y casa. Estaban construidas en una larga calle, una junta a la otra y por mucho que caminara no divisaba su final. Cada tres o cuatro pasos aproximadamente aparecía ante mí un farol en lo alto de la calle. Algo atónita me quedé observando uno de esos faroles con detenimiento; como te he dicho antes, enfrente de esas casas solo había oscuridad, esos farolillos que aparecían ante mí al caminar, estaban situados a mi izquierda uno justo enfrente de cada casa y nada, créeme cuando digo nada, los sujetaban, no había farola, ni paredes en las cuales estar atornilladas, nada Lucy, estaban levitando.- mi amiga volvió a dar un sorbo de agua y se quedó mirando el magnetofón.- creo que se va a terminar la cinta."